SANTA RITA (De nuestra redacción regional). La denuncia fue presentada por el productor brasileño Hilmo Norivaldo Schubert, quien sostuvo que el fiscal en contubernio con el “gestor de negocios” Roberto Ojeda Cáceres pretenden quitarle G. 2.319 millones. El dinero fue fruto de la venta de una finca de 232 hectáreas, localizada en este distrito, al Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert).
El fiscal Quintana había imputado al productor Schubert y a su esposa Genara Liuzzi por los supuestos delitos de estafa, lesión de confianza y apropiación; además requirió el arresto domiciliario de ambos.
Acorde a la hipótesis fiscal, mediante una maniobra Schubert habría evitado el pago de los “honorarios” de Ojeda Cáceres, mientras que Liuzzi efectivizó un cheque de 50.000 dólares sin presunta contraprestación a favor del gestor.
Según los antecedentes, el 15 de noviembre de 2015, Schubert, en carácter de apoderado general de la pareja alemana Franz Dieter Roth-Ute Roth (dueños de la finca), celebró un contrato de gestión administrativa con Ojeda Cáceres para la venta de las tierras al Indert.
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Ojeda Cáceres había ofrecido un cheque de 200.000 dólares como una especie de pago anticipado por la finca ocupada por campesinos desde el 89. En contrapartida, el gestor se quedaría con el dinero que pagará el Indert por las tierras si se concreta la transacción.
Posteriormente, Ojeda Cáceres cambió el cheque de 200.000 dólares por otros tres cheques, uno por el monto de 100.000 dólares y dos por 50.000 dólares.
El 9 de agosto de 2018, Schubert firmó el contrato de venta de la finca con el Indert por un monto de G. 3.994 millones y el 2 de julio pasado recibió el primer pago de G. 2.129 millones.
En su imputación el fiscal Quintana sostuvo que la venta fue gracias a los trámites administrativos y documentales gestados por Ojeda Cáceres, con base en la declaración del funcionario del Indert Fredy González. Este último había sido removido de la gerencia del ente agrario tras comprar una camioneta valuada en G. 600 millones.
El agente investigador igualmente sostuvo que Liuzzi efectivizó uno de los cheques de 50.000 dólares que había entregado el gestor. A su vez el productor brasileño afirmó que la efectivización del cheque corresponde como pago por una importante carga de eucalipto que había entregado a una empresa vinculada a Ojeda Cáceres.
En su denuncia ante el JEM, el productor brasileño indicó que el fiscal actuó como un instrumento de presión para obligar a pagar a Ojeda Cáceres, hecho que niega el fiscal.