Obispo teme que renegociación del Anexo C ya sea solo un protocolo

Monseñor Gabriel Escobar no dejó nada al azar y tocó temas candentes de nuestro país, como la renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú, en el quinto día del novenario de la Virgen de Caacupé. Expresó su miedo personal de que ya haya decisiones tomadas por debajo de la mesa.

Monseñor Gabriel Escobar, durante la misa matinal del quinto día del novenario de la Virgen de Caacupé.
Monseñor Gabriel Escobar, durante la misa matinal del quinto día del novenario de la Virgen de Caacupé.

CAACUPÉ, Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). En la homilía más fuerte pronunciada desde el inicio del novenario, el obispo del Vicariato del Chaco, monseñor Gabriel Escobar, manifestó que la tan añorada renovación del Anexo C del Tratado de Itaipú, debe ser una causa nacional y se debe dar participación a todos los sectores que construyen con su trabajo el honrado Paraguay, a ese Paraguay Jaipotáva.

“Las autoridades nacionales no deben olvidar que las binacionales son de todos los paraguayos y hoy en día ellos son simples administradores del momento”, expresó.

En conferencia de prensa realizada después de la celebración litúrgica, manifestó que su miedo personal, no de la Iglesia, es que “toda esta renegociación, como muchas veces se hace, se realice por protocolo, pero por debajo de la mesa ya están algunas decisiones tomadas”.

“Esa es mi mayor preocupación y lo digo de motu propio, como ciudadano paraguayo y como obispo del Vicariato del Chaco, sin meter en esto a la CEP (Conferencia Episcopal Paraguaya)”, subrayó el prelado.

También mencionó que la renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú amerita un diálogo nacional de todos los sectores y estamentos de la sociedad paraguaya.

Añadió que está al tanto de que en el encuentro entre el presidente Mario Abdo Benítez y Jair Bolsonaro no se tocó o se hizo muy someramente el Anexo C. Al respecto, dijo que “es ahí donde las autoridades tienen que estar atentas, porque el pueblo les dio la confianza para que protejan y mezquinen lo que es propio de todos los paraguayos”.

Signos y gestos

Sostuvo que las autoridades paraguayas deben ser capaces de ir dejando precedente y postura de esa propiedad. Es por ello que los signos y gestos que se demostraron ante los medios de prensa en el encuentro de los mandatarios, en Brasil, transmitieron ciertas situaciones y acontecimientos, que no dejan una buena señal. Como ejemplo mencionó “que uno ve que nuestro presidente estaba utilizando tapabocas al principio y luego le piden que se saque el tapabocas para salir en las fotos, a lo que accede, sin ninguna necesidad, así como el hecho de dejarse llevar de la mano, por todos lados”.

“Esos signos hablan de que nuestro mandatario no tiene, por ejemplo, una autonomía propia de cuidado de sí mismo, por más que esté en otro país, y cede sin mayor oposición a lo que se le impone. Esta postura demuestra que otros podrán sobre nosotros, sin mayores complicaciones. De ahí la importancia de los signos y gestos que deben ser claros para no confundir a nuestra población”, insistió monseñor Gabriel Escobar.

Subrayó que, sobre todo, las autoridades civiles están con el deber no cumplido aún con su pueblo en este ámbito del Anexo C de Itaipú. “Aunque parece ser que se está trabajando con las mejores personas, hay que ver si se da la participación a todos los estamentos de la sociedad y con los mejores técnicos que tengamos”, apuntó.

Equipo de la CEP

El prelado añadió que recibieron una invitación del gobierno en la CEP y se ha armado todo un equipo con la Pastoral Social y profesionales altamente capacitados que conocen la realidad de las hidroeléctricas y la repercusión que tienen para nuestro país.

Corrupción en el Poder judicial

Monseñor Gabriel Escobar criticó al Poder Judicial al expresar que los fiscales y jueces no se vendan al mejor postor porque esto es muy triste, ya que el pobre no sabe a quien recurrir, se siente desesperado, desahuciado. “Pareciera que hay paraguayos de primera, de segunda y de tercera clases”, expresó durante la conferencia de prensa luego de la misa matinal del quinto día del novenario de la Virgen de Caacupé. “La justicia tiene que ser para todos por igual, sin distinción alguna. La falta de castigos ejemplares por parte de la justicia a aquellos que se aprovechan de sacar el pan de la boca de los más pobres de nuestra patria son una espina en la sociedad que genera mucho dolor”, enfatizó.

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