La prohibición comenzó el pasado 2 de noviembre y solamente se permitió la pesca de subsistencia a familias de pescadores que residen en las zonas ribereñas y cuentan con licencia comercial al día. En comparación con otros años, durante la presente veda se permitió a los acopiadores comercializar su producto existente y detallado en la Oficina de Pesca del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) en Ayolas. Esta medida tenía como objetivo mantener activa la economía afectada por la pandemia.
El Ing. Adam Leguizamón, representante del Mades en este distrito, recordó que en los primeros días de veda, a través de trabajos conjuntos realizados con la Prefectura Naval Zona Ayolas, el Ministerio Público logró incautar elementos de pesca de utilización prohibida. También se incautaron peces que eran transportados de manera ilegal.
“Pese a que llevamos adelante intervenciones en aguas del río Paraná y las diferentes islas existentes en la zona, la veda se desarrolló sin otros hechos irregulares. Esto es el resultado del intenso trabajo conjunto que estamos realizando en la Prefectura Naval con el Ministerio Público”, expresó Leguizamón.
