El 12 de octubre de 2016, integrantes del autodenominado Ejército del Mariscal López llegaron hasta la estancia Dos Hermanas, ubicada en Belén, departamento de Concepción, y se llevaron a la fuerza al ganadero Félix Urbieta.
La última prueba de vida que se tuvo de don Félix fue en enero de 2017, por lo que la familia sigue en constante agonía desde entonces y el dolor aumenta durante las fiestas de fin de año, fechas en que los miembros de todas las familias se reúnen para brindar por otro año; sin embargo, la mesa en la estancia Dos Hermanas por quinto año consecutivo no tendrá al “rey de la casa”.
“Ya no tiene sentido celebrar a fin de año porque el rey de nuestra casa ya no está. Esta fecha es un dolor, una agonía, nosotros no podemos disfrutar de las fiestas, vemos cómo las otras familias comparten todos, pero nosotros solo sufrimos”, dijo Liliana Urbieta entre sollozos en una exclusiva entrevista realizada por el corresponsal Aldo Rojas desde la casa familiar en Horqueta, departamento de Concepción.
Agregó que, pese a que pasaron cinco años, siguen teniendo esperanzas de verlo con la camioneta y la fuerte polca que indicaba la llegada de don Urbieta a la casa tras una jornada de trabajo en el campo.
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“Seguimos esperando a papá con su fuerte polca entrar a la casa con su camioneta. Él es trabajador, siempre estaba dirigiendo todo en el campo, se encargaba de todas las decisiones. Él estaba a la cabeza del personal, nunca los abandonaba en las tareas porque él se sentía bien trabajando”, recordó Liliana.
Una vez más imploró a los secuestradores brindarles alguna información sobre el paradero de don Félix y así reiniciar las negociaciones.
“A los secuestradores: solo ellos conocen lo que ha pasado con nuestro padre y por humanidad queremos una noticia de nuestro papá, por favor, Antonio, Feliciano... Nosotros esperamos la comunicación, es mucho tiempo. Tengan un poco de humanidad con nosotras”, clamó.
Además, envió un afectuoso mensaje a su padre, para que siga acompañándolas en todas las decisiones que tomen.
“No pasamos ni un solo día sin tenerte presente con nosotras, papá. Por más que no estás físicamente, estás en nuestra mente siempre. Te esperamos, te extrañamos y te necesitamos muchísimo”, dijo finalmente.
