Pregunta sin respuesta ¿y los turistas qué...?

La resolución 248/20 de Seprelad no realiza discriminación alguna entre los usuarios de servicios de casas de cambio: todos los clientes deben presentar una constancia de ingreso que justifique de donde sacó mil dólares.

Esta resolución se aplica también a los turistas: aquella persona que visite el Paraguay tiene que ser portadora de un documento visado en consulado donde conste sus ingresos económicos, en el país de origen.

Seprelad se esmero en el absurdo. Los expertos en lavado de dinero y combate al terrorismo dedicaron un buen tiempo para planificar el ridículo. No sólo están fortaleciendo a los cambistas informales sino también desalientan el turismo, sobre todo de compras en las ciudades fronterizas.

En momentos en que se necesita reactivar la economía nacional, el abogado Diego Marcet, director jurídico de Seprelad, sostiene contra viento y marea que el problema son las casas de cambio “porque no entienden la resolución”.

El documento es fácil de entender y más fácil aún de aplicar: dice en forma expresa que todo ciudadano que acuda a una casa de cambios debe justificar el origen de su dinero, a partir de tres salarios mínimos.

Y un turista que llega al país para comprar una computadora, por ejemplo, no podrá cambiar dinero si no tiene su justificado en el bolsillo, con visto bueno consular.

¿Para qué ir a una casa de cambio, si en la calle hay cambistas que compran y venden dinero sin preguntar nada? La resolución 248/20 es un premio a la informalidad y una muestra del fracaso de Seprelad para cumplir su rol.

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