Presuntos reducidores fueron la punta del ovillo para detener a supuesto asesino de un joven por un celular

En la madrugada de hoy se realizaron una serie de allanamientos buscando esclarecer el asesinato de Ariel Gustavo Leiva Bogado, un joven al que motoasaltantes le despojaron de su celular y le dieron un mortal tiro en el cuello el pasado 5 de enero en Ñemby. El primer eslabón en caer fue el segundo comprador del celular de la víctima, que guió a la policía a otro presunto “reducidor” y finalmente contra el presunto asaltante que disparó contra el ahora fallecido.

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Foto Gentileza

El operativo se inició ya anoche a las 19:30 aproximadamente, donde en las calles Arnaldo Bacigalupo casi Pompeya de San Lorenzo se detuvo a Ignacio Ramírez Colmán, un hombre de 30 años que tenía en su poder el teléfono robado a Leiva Bogado tiempo atrás en el barrio San Carlos de Ñemby.

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Con la evidencia principal en su poder, Ramírez Colmán no tuvo otra que delatar al hombre que le vendió el aparato celular, y es así que casi en la misma zona se detuvo a Diego David Chaparro de 38 años, el primer comprador del teléfono robado que lo obtuvo de manos de Aníbal Adrián Mercado González, quien sería el que en la noche del 5 de enero descendió de la motocicleta, le despojó de su teléfono a Leiva Bogado y gatilló dos tiros, dando uno mortalmente en el cuello de su víctima.

Si bien se allanó otra vivienda en busca del presunto cómplice de Mercado González en el mortal robo, un joven identificado hasta ahora solo con el alias de Julio’i, no se pudo dar con el mismo. En uno de los allanamientos, específicamente al de la vivienda de la madre del presunto pistolero, se encontró un calzado con similares características detalladas por testigos del crimen.

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