Mujer fue víctima de sextorsión

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Cristian Cabañas, convicto apresado por sextorsión.
Cristian Cabañas, convicto apresado por sextorsión.Gentileza, Policía Nacional

Un convicto salió hoy de la cárcel para disfrutar de sus habituales fines de semana libres. Sin embargo, afuera de la prisión lo esperaban no solo su novia, sino también policías de Antisecuestro, que lo volvieron a encerrar por un caso de sextorsión. La víctima es una mujer.

El protagonista de la peculiar historia es Cristian Cabañas, de 30 años, arrestado en 2016 en Asunción por tráfico de cocaína bajo la modalidad de delivery.

Cabañas últimamente cumplía su condena en la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza, que es una cárcel con un régimen más flexible que la cárcel vecina de Tacumbú y donde solamente se admiten condenados.

Como cada viernes desde los últimos meses, el reo salió hoy a las 09:00 de su lugar de encierro para disfrutar de sus fines de semana libres. Su medida establece que debe regresar a la cárcel los domingos a la tarde.

Sin embargo, esta mañana, no solo le esperaba su novia afuera de la prisión, sino también un grupo de policías del departamento Antisecuestro, que ejecutaron una orden de captura contra Cristian Cabañas por un caso de sextorsión. Literalmente, los agentes arrestaron a un carcelero.

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Los intervinientes informaron que el delito atribuido a Cabañas es una extorsión a una mujer que grabó un video pornográfico por el cual incluso llegó a cobrar dinero. La víctima no sabe cómo ese material llegó al poder del preso, quien se puso en contacto con ella y desde su celda empezó a exigirle dinero para no viralizar la escena erótica.

Aparentemente, la víctima llegó a pagar unos G. 3 millones, pero como el chantaje prosiguió, se animó a hacer la denuncia.

Cuando fue detenido, Cristian Cabañas tenía consigo el celular usado para ejecutar la extorsión, lo que a su vez quiere decir que usaba un teléfono como si nada todo el tiempo, pese a que en teoría cumple una sentencia en prisión.

La línea, que está registrada a nombre de su madre, tiene almacenados en su billetera un caudal de nada menos que G. 70 millones, que ahora se va a investigar si son de otras extorsiones.

El preso de La Esperanza, ahora, se halla recluido en el calabozo de Antisecuestro.