De acuerdo a los datos de la Dirección Nacional de Meteorología e Hidrología, el pasado 4 de febrero el nivel del río alcanzaba 18,35 metros, pero durante los dos meses posteriores descendió de forma casi diaria.
El último reporte divulgado, correspondiente al 30 de marzo último, indica que el nivel es de solo 5,12 metros, muy por debajo de su cota normal, que es de 16,25 metros. A raíz de la bajante, parte del lecho del cauce hídrico formado por rocas se encuentra al descubierto, así como la extensión de los bancos de arena de sus costas.
A modo de antecedente, en abril del año pasado, el recurso hídrico había registrado un descenso similar, obstaculizando la navegación de embarcaciones de gran calado.
El río Paraná es una vía fluvial muy importante para la exportación de granos y otros productos de la región.
También modifica el ecosistema de la zona y perjudica mucho al sector pesquero.
