SAN IGNACIO, Misiones Rafael Marcial Montiel, corresponsal). El encuentro de muralistas latinoamericanos se realizó en el año 1999 en esta ciudad. Luego de un mes de charlas antropológicas, los artistas plasmaron sus ideas en los murales que se conservan en el centro histórico de la ciudad.
De aquel encuentro participaron artistas de la Universidad de La Plata y Corrientes, Argentina; México y Perú.
El objetivo fue buscar la unidad y conocer más las raíces culturales de los pueblos latinoamericanos, como el cuidado de la naturaleza: la tierra, los bosques, el aire, el agua, flora y la fauna.
El artista Delfín “Koki” Roque Ruiz, coordinó en aquel entonces la serie de jornadas en base a un proyecto cultural. Previo a la elaboración del plan viajó a Corrientes, Argentina, donde compartió experiencias con numerosos artistas paraguayos y sus descendientes que trabajaban en los municipios y en el gobierno provincial.
Con la venida de los muralistas latinoamericanos se pudo profundizar el conocimiento sobre el origen cultural de los pueblos.
En la Casa de la Cultura de San Ignacio se realizó una serie de charlas sobre Antropología aplicada. “Era como un ejercicio con la participación de 70 estudiantes de niveles medio y universitario”, recordó Koki Ruiz.
Añadió que primero se desarrollaron clases presenciales y después de un mes vinieron profesores especializados de Cuba y de Ecuador para cerrar los cursos.
El trabajo de los muralistas latinoamericanos se realizaba con la presencia de la gente, jóvenes, estudiantes y pobladores del pueblo, que veían cómo desarrollaban su arte.
Arte y cultura
Uno de los objetivos del encuentro de los artistas fue compartir el arte y la cultura, dijo Koki Ruiz.
Señaló que la experiencia fue interesante porque sirvió para mostrar que los pueblos latinoamericanos, que los nativos, como los guaraníes, tienen raíces culturales que unen y que se pueden compartir y enriquecer a través de los conocimientos y el arte.
Yvy marane’ÿ
Entre los temas que surgió en el encuentro de muralistas estuvo Yvy marane’ÿ o Tierra sin mal, que buscaron los guaraníes al igual que los tupíes. Es la tierra generosa que produce frutos para la alimentación y ofrece paz a sus habitantes indígenas que vivieron al cuidado del medio ambiente y los recursos naturales.
