Suplicio de una abuela encamada para recibir la dosis antiCOVID

Una usuaria de las redes sociales publicó un descargo sobre las evidentes diferencias que hacen las autoridades entre los paraguayos. Inscribió a su abuela para ser vacunada en su casa ya que se encuentra encamada pero desde el Ministerio de Salud no le dieron respuestas. Tuvieron que ingeniarse para movilizar a la anciana para llevarla al vacunatorio mientras otras personas, como la exsenadora Mirta Gusinky, gozan de privilegios solo por ser de la clase política vinculada al poder. A juzgar por los hechos, en nuestro país hay ciudadanos de primera y de segunda categoría, reclaman los internautas.

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“Así se fue Beli hoy al vacunatorio ya que el Ministerio de Salud todo este tiempo hizo caso omiso a nuestros pedidos y quien sabe el de cuantos más que quizás no tienen los medios para llegar hasta allá. Mientras otros fueron vacunados en la comodidad de sus casas, sacando oportunidad a personas que realmente lo necesitaban”, denuncia María Alejandra Kohnen mediante sus redes sociales en las que hizo un relato sobre el suplicio que sufrieron como familia a la espera de una cuadrilla de vacunación que inmunice a su abuela de 82 años.

El nombre de la abuela es Beli, y por una serie de enfermedades se encuentra encamada sin posibilidad de movilizarse. Ante esto y por estar en el rango de edad que la cartera sanitaria designó para la inmunización, sus familiares la inscribieron en el registro el pasado 12 de abril y solicitaron que una cuadrilla de vacunadores vaya a hasta su casa pero hasta hoy no tuvieron respuestas.

“Beli tiene 82 años y está imposibilitada por una enfermedad que no le permite valerse por sí misma. Es una persona encamada, tiene enfermeras y a su familia que hacen todo por ella, desde darle de comer hasta moverle un cm porque no tiene esa posibilidad (sic)”, contó en Twitter.

Como desde el Ministerio de Salud no se comunicaron con ellos, hoy la familia de la abuela decidió llevarla hasta un vacunatorio. Y movilizar a la anciana requirió la ayuda de unas cinco personas, quienes tuvieron que bajarla en silla de ruedas desde un segundo piso y hacer “malabares” para abordarla a un vehículo.

“Por número de cédula hoy le corresponde a ella ir a algún vacunatorio habilitado, y ustedes no se imaginan todo lo que implica moverle a Beli en todo sentido, pero dada la situación lo vamos a tener que hacer en la manera en que sea, por ella, porque el gobierno que se supone que debe velar por ella y por todos nosotros, nunca lo hizo, siempre fue ausente para los que realmente necesitan y presente para unos pocos que lo que menos hacen es representarnos”, escribió la angustiada nieta junto una grabación del momento en que dos enfermeras y otros dos hombres bajaban a su abuela por las escaleras. “Sálvese quien pueda” eso debería estar escrito en nuestra bandera. Para otra cosa este país esta de adorno”, remató en su relato.

Los internautas no tardaron en emitir sus opiniones al respecto, todas cuestionando al Gobierno por la desidia e indiferencia con la que tratan a los adultos mayores y a la población “común”.

No faltaron los reclamos alusivos sobre personas allegadas al poder, como la exsenadora Mirta Gusinky, quien haciendo uso indebido de sus influencias consiguió ser vacunada en su domicilio y fuera del rango etario asignado para la inoculación. Rabia, impotencia e indignación fueron las emociones que generó el descargo de María Alejandra sobre las peripecias que tuvo que atravesar su abuela, para poder recibir la vacunación contra la covid-19.

Finalmente, la abuela Beli recibió su vacuna antiCOVID en el Sanatorio La Costa. Su nieta agradeció la atención recibida allí y pidió que las autoridades sanitarias dispongan medidas necesarias para que otros adultos mayores no deban pasar por lo mismo que su abuela. “Muchas gracias a los que se conmovieron con el caso de Beli, espero que el ministerio ofrezca una solución a todos los que están en situaciones similares a la suya”, acotó.

Vacunaciones privilegiadas

Numerosos casos de vacunaciones “vip” salieron a la luz en los últimos días, generando el repudio generalizado de la ciudadanía que aguarda su turno para recibir la inmunización.

El caso más llamativo fue el de la exlegisladora Mirta Gusinky, quien en principio negó haber recibido la dosis pero finalmente debió admitir que fue vacunada y renunciar a su banca, por la presión de la oposición de someterla a la pérdida de investidura y también por los escraches de la ciudadanía.

Lea más: Salud Pública confirmó la irregular vacunación de Gusinky y Friedmann

Las vacunaciones privilegiadas también le costaron el puesto a varios directores de hospitales distritales. El director de la XVIII Región Sanitaria y político colorado Robert Núñez, la directora del hospital distrital de la ciudad de Natalio, doctora Ilsa Ramírez, el director del Hospital Distrital de Presidente Franco de Luis Villalba, el titular del Hospital de Guarambaré, Sixto Cáceres y la directora del hospital distrital de Caacupé, Lourdes González están en este grupo.

La cartera sanitaria abrió sumario contra otros 15 funcionarios de la institución quienes supuestamente están involucrados con las vacunaciones irregulares y también el Ministerio Público inició investigaciones referentes al tema.

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