Se trata de un cromatógrafo HPLC con detección en ultravioleta-visible y espectrometría de masas por ionización y costó G. 1.332.500.000 invertidos por Conacyt mediante su programa Prociencia, con dinero del Fondo para la Excelencia en la Educación y la Investigación (FEEI).
El equipo actualmente se encuentra en fase de optimización y calibración en el Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (CEDIC), donde también se está capacitando al personal en el uso del cromatógrafo, explicó el doctor Adolfo Borges, investigador.
“La propuesta que aprobó el Conacyt es una plataforma multicéntrica, a la que tendrán acceso otros investigadores e incluso de industrias que puedan necesitarlo”, señaló Borges. Detalló, igualmente, que el equipo nuevo “separa las moléculas presentes en mezclas muy complejas y al mismo tiempo determina el tamaño de esas moléculas, lo cual es muy importante a la hora de mapear productos naturales que se usan en el país, que pueden tener uso actual o de futuro interés biotecnológico”.
