En su construcción se utilizó tecnología de última generación, que incorpora soluciones innovadoras a las instalaciones, como la incorporación de una cámara de vidrio para lograr una aislación térmica, acústica, que colabora en reducir la contaminación en el ambiente. El proyecto cuenta con iluminación que reduce el consumo de energía.
Responsables de la obra explicaron que decidieron abastecerse de todos los insumos y materiales en esta ciudad, así como contratar al personal con el fin de realizar con la inversión una fuerte inyección económica a la zona. Emplearon a unas 500 personas de manera directa y a otras 750 en forma indirecta.
Cabe señalar que la pandemia afectó el avance de la obra como a casi todos los rubros, dilatando el tiempo de construcción el cual se prolongó 10 meses más de lo previsto inicialmente.
La inversión en el proyecto culminado en esta primera etapa fue de US$ 20 millones. La torre I es parte de un complejo que se irá completando con la construcción de un edificio de departamentos residenciales, un área de retail, un centro de convenciones y otras dependencias.
