María Yarati, la docente indígena cuya vocación superó la distancia y carencia

La Red Latinoamericana por la Educación (Reduca) reconocerá a María Yarati, docente indígena del Departamento de Villa Hayes, Chaco Paraguayo, por su esfuerzo y dedicación durante la pandemia para brindar educación a sus alumnos en medio de las necesidades. La presentación del reconocimiento “Docentes que innovan” se llevó a cabo hoy de forma virtual.

María Yarati, docente indígena reconocida por su labor en el Chaco
María Yarati, docente indígena reconocida por su labor en el ChacoGentileza

Reduca plantea reconocer las prácticas innovadoras e iniciativas inspiradoras y así honrar a docentes de 16 países de América Latina y el Caribe. María Yarati fue nominada por Juntos por la Educación, miembro de REDUCA en Paraguay.

Como docente indígena de la Escuela Básica N° 4764 Comunidad Indígena Jerusalén, situada a 322 km de Asunción, departamento de Presidente Hayes, María Yarati será reconocida por su compromiso con la comunidad y con la educación, teniendo en cuenta el contexto de alta vulnerabilidad en el que se desempeña, agravado por los efectos de la pandemia.

¿Cómo lo hizo María?

María Yarati es del pueblo Qom, vive en Cerrito y se traslada a unos 200 km de distancia hasta la comunidad Jerusalén, donde enseña.

Reduca resalta que, tras el cierre de las escuelas en marzo del 2020 a raíz de la pandemia, María buscó las formas para lograr que los estudiantes continúen sus procesos educativos.

Con creatividad, innovación, empatía y solidaridad, brindó acompañamiento y contención social y emocional a los estudiantes y sus familias, tan necesarios en tiempos de crisis. Cuando creó grupos de WhatsApp para gestionar las tareas, descubrió que sólo 5% de los padres contaba con teléfonos e internet, por lo que decidió pagar ella misma las fotocopias de tareas y las envió por encomienda de Cerrito a Jerusalén, Chaco.

Como la mayoría de los padres no sabían leer y escribir, este fue otro obstáculo que hizo difícil que sus alumnos continuaran aprendiendo, entonces, cuando apenas se habilitó el transporte público, María se trasladó a la comunidad de Jerusalén para acompañar el proceso de aprendizaje de los alumnos y sus familias. Esto permitió que María hoy destaque que los padres estén más involucrados en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Afirma además, que incorporar la tecnología es fundamental.

La docente considera que no existe género para ningún oficio, e indica que enseña a sus alumnos que deben seguir estudiando para aportar a la sociedad desde lo que quieran ser. Afirmó que sueña con acabar con el analfabetismo en el país.

“Como pueblos indígenas estamos uniendo esfuerzos, conocimientos, recursos para proyectar todo nuestro ser, pensar, sentir, contribuir a una educación desde nuestro pueblo para nuestro pueblo, enriqueciendo con los demás saberes. Necesitamos más espacio, recurso humano y financiero para que ningún niño indígena, campesino, rural y urbana, sea solo índice de deserción o marginalidad” , manifestó” para Reduca.

“Una dosis de esperanza”

Consultada acerca de qué representa este reconocimiento para ella, Yarati señaló: “Este reconocimiento, más que un orgullo, es una dosis de esperanza para seguir soñando en una calidad educativa y por ende una mejor calidad de vida. Estoy muy agradecida con Juntos por la Educación y Reduca, que supo valorar mi esfuerzo del día a día por tratar de mejorar la educación de los niños indígenas”.

“Seguimos luchando todos juntos para sobrellevar el aislamiento, así sueño que algún día mi humilde escuela tenga conexión a internet y que cada alumno cuente con una computadora”, añadió.

María tiene a su cargo todo el segundo ciclo de la Escuela Básica N° 4764 Comunidad Indígena Jerusalén, es decir, a la mañana plurigrado y por la tarde el cuarto grado.