Mario Abdo sigue en Miami

El presidente Mario Abdo Benítez cumple una “agenda privada”, en Miami, Estados Unidos de América, por motivos personales que guardan relación con el derrumbe del edificio Champlain Towers, ocurrido el 24 de junio en dicha ciudad norteamericana. La tragedia afectó a la familia presidencial. El mandatario se ausenta del país desde el viernes 9 de julio hasta mañana martes 13 de julio.

Mario Abdo Benítez, presidente de la República. La familia presidencial está de luto por la tragedia en Miami.
Mario Abdo Benítez, presidente de la República. La familia presidencial está de luto por la tragedia en Miami.Nathalia Aguilar

El mandatario llegó al sur de Florida para estar junto a su familia. “Están muy acongojados con toda esta situación. Era una familia muy unida”, declaró el cónsul paraguayo en Miami, Justo Apodaca.

El diplomático confirmó que Abdo Benítez, que en principio se mantendrá en Florida hasta mañana, no tiene previsto ningún acto público o contacto con políticos locales.

“Más que todo va a estar con la familia, que está muy afectada”, recalcó Apodaca, informó la agencia EFE.

El viernes pasado el Presidente de la República comunicó mediante una nota dirigida al titular de la Cámara de Senadores, Óscar Salomón (ANR, Añetete), su viaje a Miami, por motivos personales.

Fue en cumplimiento con lo dispuesto en el artículo 233 de la Constitución Nacional. El vicepresidente Hugo Velázquez quedó a cargo de la jefatura de Estado.

Este jueves último, el canciller nacional, Euclides Acevedo, confirmó que hallaron sin vida a tres de los seis paraguayos desaparecidos en el derrumbe ocurrido en Miami Dade. Se trata de Luis Pettengill, Sophia López Moreira Bo (hermana de la primera dama) y uno de los hijos menores de la pareja.

El viernes último, la Cancillería confirmó que se encontró sin vida a Leidy Luna Villalba, quien trabajaba para la familia Pettengill-López Moreira, cuando se produjo el derrumbe del edificio.

En la noche del sábado, Acevedo confirmó el hallazgo de los cuerpos sin vida de las dos niñas paraguayas, miembros de la familia. Acevedo dijo acongojado que “termina la angustia e incertidumbre de la búsqueda; y se inicia el dolor del duelo”.