Fabio Cristian Frutos, de 22 años, llamó desde su teléfono celular a su tutor y le dijo que fue secuestrado, mencionando que en breve le llamarían para pedirle dinero a cambio de su liberación.
Efectivamente, minutos después el tutor recibió una llamada desde un número desconocido, en la que una voz masculina le exigió 300.000 dólares para liberar al estudiante, que cursa el segundo año de la carrera de Veterinaria.
El hombre que recibió las llamadas realizó la denuncia y se trasladó a Concepción para acompañar la búsqueda del joven, que hasta entrada la noche aún no había aparecido.
El caso llama la atención de los investigadrores porque el tutor de Fabio Cristian Frutos no es una persona con capacidad económica para pagar lo exigido. Además, la manera en que se dio la desaparición del universitario es sospechosa para los intervinientes.
