Familia denuncia ataques de adictos e inacción de la Fiscalía y la Policía

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La familia denunció a un supuesto grupo de adictos que mantiene temeroso a todo un barrio capiateño.
La familia denunció a un supuesto grupo de adictos que mantiene temeroso a todo un barrio capiateño.

Un padre de familia denunció que él, su esposa, su hijo de 15 años y su hija de 17 padecen desde hace unos años el constante acoso y amedrentamiento de un grupo de adictos en Capiatá. Pese a que ya denunciaron estos hechos ante la comisaría 8ª Central y la Fiscalía, las autoridades no efectuaron acciones al respecto.

A.M. se comunicó con este diario para denunciar que desde el 2019, él y su familia son atacados diariamente por un grupo de adictos a las drogas, encabezados por dos jóvenes, cuyas identidades constan en denuncias presentadas ante las autoridades.

Los dos jóvenes denunciados forman parte de un grupo de 15 que mantiene en zozobra al barrio María Auxiliadora de la ciudad de Capiatá.

El denunciante relató que tiene un hijo que cumplirá 16 años y que nació con algunos problemas de salud, entre ellos una enfermedad denominada Scheuermann, que afecta a la columna vertebral, y también tiene una hija de 17 años, quienes son constantemente amedrentados por los denunciados.

De acuerdo con la denuncia hecha ya en el año 2019 ante la comisaría 8ª Central de Capiatá uno de los denunciados había interceptado a su esposa y a su hija de 15 años, en ese entonces, mientras circulaban en motocicleta.

Por ese hecho, el fiscal Víctor Villaverde había ordenado un análisis psicológico para ambas. Sobre aquel episodio, la madre relató a la profesional que “en una lomada me paró la moto donde estaba con mi hija y me dijo: ¿te ayudo?, simuló que iba a agarrar la moto y le agarró a mi hija, le estironeó y le tocó la cola y después se bajó su short, sacó su asunto afuera y dijo: ¿quieren esto o quieren plata?”.

Por su parte, la adolescente relató que ni al almacén quiere ir más debido a que el sujeto apenas la ve sale a la calle y comienza a lanzarle palabras ofensivas. Todo este tipo de hechos, según consta en la entrevista, la dejaron muy mal.

Pese a la gravedad y a que se proporcionó la identidad a los investigadores, no hubo imputación alguna..

La psicóloga María Luisa Pérez elevó al fiscal del caso como conclusión: “Se sugiere a esta representación fiscal el acompañamiento sicológico que la ayuden a fortalecer su autoestima y sus recursos de afrontamiento, a fin de superar la cronicidad de los daños encontrados”.

Sin embargo, no hubo ningún cambio desde aquél informe y el pasado 4 de noviembre nuevamente se realizó una denuncia en la comisaría local. Según el documento policial, la esposa del denunciante y su hijo iban sobre una motocicleta cuando fueron interceptados por los dos jóvenes.

Siempre, según la denuncia, uno de los denunciados arrojó un objeto contra el biciclo provocando que madre e hijo caigan al pavimento, luego el sujeto comenzó a propinarle golpes de patadas a la mujer y al muchacho también, pero en la zona de la cabeza.

El denunciante lamentó el hecho y más porque debido a esa agresión su hijo quedó sin sus lentes, que son especiales y tienen un costo de G. 800 mil. “Yo no tengo para pagar eso ahora, no tengo un trabajo fijo. Trabajo todos los días, pero no me alcanza y ya no sé qué hacer”, lamentó.

Cansado de la inacción del fiscal y la Policía de Capiatá, recurrió con su esposa a la Fiscalía de Derechos Humanos, situada en Asunción, para ver qué medidas tomar sobre el ataque de los supuestos adictos, pero la respuesta que recibió, siempre según lo que indicó Martínez, fue “que vaya y hable con el denunciado y le pida que deje de molestar y atacar a su familia”.

“No esperé esa respuesta, cómo yo voy a ir a hacer eso, me pongo en peligro y a mi familia. Ellos son las autoridades y no hacen nada”, cuestionó finalmente.