El club Sportivo Luqueño descendió anoche de la división de honor del fútbol paraguayo y para evitar que los simpatizantes y barras bravas realicen algún hecho vandálico contra la institución se instaló un perímetro de seguridad en las calles adyacentes al estadio. Durante la noche y esta madrugada hay una “tensa calma” en la ciudad auriazul.
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Agentes de la Policía Montada, Antidisturbios, Grupo Especial de Operaciones (GEO), carro hidrante y varias patrulleras están cubriendo las calles alrededor del coliseo luqueño.
Al respecto, el comisario Jorge Piñanez indicó que solo hubo un pequeño conato de violencia entre los miembros de las barras luqueñas antagónicas por lo cual se optó por aumentar la cantidad de efectivos policiales en la zona y de esa manera resguardar la institución deportiva. Si bien, el uniformado aclaró que pese a la tensión que existe en la ciudad no se registraron hasta ahora actos de vandálismo. Confirmó además que para mayor seguridad ningún directivo o plantel de jugadores se encuentra en la ciudad.
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Es más desde ante de iniciar el encuentro deportivo entre el Sportivo Luqueño y el Sportivo Ameliano se monto un intenso operativo de seguridad, esto teniendo en cuenta que a dos días del partido de hoy, el Feliciano Cáceres amaneció con amenazas para los jugadores. “Ganen o se mueren” se grafiteó por la paredes del club, ante esta seria amenaza los uniformados estarán en Luque todo el tiempo necesario, dijo el comisario Piñanez.

