“La ambición de poder lleva al crimen”, dice Lenin Moreno

Lenin Moreno (68 años), expresidente de Ecuador (2017-2021), se instaló en Asunción para llevar adelante un programa de la OEA de reivindicación de las personas con discapacidad. En esta entrevista, relata cómo fue a parar a una silla de ruedas. No elude hablar de su experiencia al frente del Gobierno. Advierte que la ambición de poder lleva al crimen.

Lenin Moreno, expresidente de Ecuador.
Lenin Moreno, expresidente de Ecuador.Archivo, ABC Color

¿Por qué eligieron Paraguay?

- Porque consideramos con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (Luis Almagro) que desde Paraguay podemos crear un centro desde el cual podemos irradiar hacia la región sur las políticas públicas de la discapacidad. Con muchos empresarios de Paraguay tengo una excelente amistad. Tienen ustedes una democracia que se va consolidando y es uno de los que más avanza en materia económica.

- Usted ya ocupó un cargo parecido en las Naciones Unidas...

- Es así. El secretario general Ban Ki-moon (2007-2016) me había designado enviado especial de la discapacidad en Ginebra (2013) antes de ser Presidente del Ecuador (2017/2021). Ahora fui comisionado por la OEA con residencia temporal en Paraguay. Después de esto viene una segunda etapa. El plan es viajar a Estados Unidos muy pronto. Quiero entrevistarme con Elon Musk de Tesla, con Bill Gates de Microsoft para que en este nuevo proyecto del metaverso (la siguiente generación de internet), la realidad virtual de la imaginación y de las figuras, se incluya poder tocar.

- ¿Cómo sería?

- Con el metaverso se va a permitir que la persona que tiene un avatar -como el de la película donde una persona con discapacidad estaba en la nave espacial mientras que su avatar se comportaba como persona- pueda sentir lo que el otro siente, vincular las emociones a los sentidos...

- ¿Cuáles son sus planes?

- Cuando fui Vicepresidente de mi país (2007-2013) llevamos adelante un exitoso programa que llamamos “Manuela Espejo”, el nombre de una heroína, una mujer solidaria ecuatoriana de hace dos siglos. Ella atendía a las personas con discapacidad. Lo que hicimos en primer lugar fue tener un registro total de las personas con discapacidad para luego atenderlas y asistirlas en sus necesidades: sillas de ruedas, andadores, camas ortopédicas, colchones, promover operaciones de ojos, de oídos. Pudimos controlar su atención por internet...

- ¿Hay muchos discapacitados?

- El 12% de la población en el mundo padece de discapacidad. En Ecuador, de 17 millones de habitantes debe haber unos 2 millones con alguna discapacidad. Los que requieren atención prioritaria no son todos. Nosotros hemos atendido a más de 500 mil personas de escasos recursos económicos en Ecuador (de 17 millones de habitantes). Si el porcentaje promedio es del 12%, en Paraguay estimo que hay que atender al 3 o 4% en forma inmediata. Vamos a hacer una evaluación completa con las autoridades del sector y la vamos a presentar.

- ¿Las personas con discapacidad viven menos?

- No se olvide de (el astrofísico inglés) Stephen Hawking. El sufría una amiotrófica (Esclerosis lateral amiotrófica) que le detectaron a los 21 años y le dieron una expectativa de vida de 4 o 5 años. Vivió hasta los 76. Fue un gran científico. La enfermedad lo postró pero no le impidió trabajar aún cuando solo podía comunicarse a través de su computadora...

- Y usted, ¿cómo llegó a ser una persona con discapacidad?

- A mí me asaltaron dos delincuentes para robarme el vehículo y uno de ellos me disparó en la espalda. Me dio en la columna vertebral, en la médula (paraplejía). Es lo que me impide movilizarme. Tenía entonces 45 años.

- ¿Ya era político?

- La política vino después. Tenía mi empresa dedicada al turismo. Fui el primer director ejecutivo de la Federación Nacional de Cámaras de Turismo. A Ecuador llegaban unos 300 mil turistas por año. Ahora tenemos cerca de 1.400.000. Eso le da la medida de que se tiene que pensar en grande.

- ¿Cómo entró a la política?

- Ya era una persona conocida. Me tentaron para acompañar al economista Rafael Correa (2007-2017). Lo veía como un persona joven, con mucho entusiasmo y deseo de transformar el país. Luego lastimosamente eso se prostituyó como sucede en más de una ocasión con las personas que quieren perpetuarse en el poder. Son capaces de cualquier cosa para perpetuarse...

- ¿Capaces de qué?

- De cualquier cosa: corrupción, crímenes, secuestros... La ambición de poder puede llevar al crimen. A Correa el poder le cambió totalmente. Ni siquiera cumplió la promesa que me hizo de dejarme gobernar con tranquilidad a pesar de que se fue a rogarme para que me postulara (para las elecciones de 2017). Yo estaba entonces como enviado especial de Naciones Unidas en Ginebra. Acepté la candidatura presidencial con la condición de que me dejara gobernar como yo le dejé gobernar a él.

- ¿La ideología es un pretexto o la ideología es la que empuja a ese proceso de autoritarismo?

- Lastimosamente la ideología lleva a eso. (El comunismo) Es una ideología que no admite críticas, a que alguien piense lo contrario. Planifica absolutamente todo, hasta dónde trabajar, dónde vivir, qué debe comer la persona y hasta con quién se tiene que unir. Es una ideología contraria a la libertad.

- Lo que sabíamos desde el exterior de Correa es cómo perseguía a la prensa libre. Multaba a los medios con sumas siderales. Perseguía periodistas...

- Un diario (El Universo) debía pagar 40 millones de dólares para seguir circulando. Se secuestró a personas, hubo asesinatos. Se inventaron pruebas para encarcelar enemigos. Al abogado Carlos Lara le inventaron unos asesinatos con testigos falsos. La ambición de poder lleva a hacer cualquier cosa, hasta matar, secuestrar, golpear...

- ¿Hoy Correa sigue con poder?

- Quedan vestigios de lo que fue su sistema de control... Ellos actúan sincronizadamente tanto a nivel nacional como internacional. Cuando usted escribe algo en contra de ellos, inmediatamente le saltan políticos, intelectuales, periodistas, empresarios comprometidos con ellos, dirigentes estudiantiles, indígenas, sindicatos, y gente muy bien pagada que en forma sincronizada lanza acusaciones y todo lo demás...

- Y el caso suyo. Usted también se fue de Ecuador. El Congreso ahora le pide que regrese...

- Se hace muy difícil trabajar con un expresidente como yo en Ecuador, pero puedo volver cuando lo desee. El odio, principalmente de los “correístas” es muy grande. Calumnian, amenazan... Aproveché una oferta de la Universidad de Florida y fui a trabajar allá. Luego renuncié para venir a trabajar en la OEA...

- ¿De qué lo acusan?

- De nada. Quieren tenerme en Ecuador y ver la posibilidad de maltratarme, y a lo mejor ahí acusarme de algunas cosas. Lo que pasa es que cuando uno obra bien se arma de enemigos políticos. Hay que convivir con eso.

- ¿Cómo ve la realidad latinoamericana con el contraste de estos gobiernos comunistas electos: Bolivia, Chile, Honduras? Se agregan a Nicaragua, Venezuela, Cuba?

- Nadie valora la libertad hasta que la pierde. Es lo que pasó en Ecuador. Con Correa se perdió esa libertad. Por eso es mejor valorar adecuadamente la libertad y luchar para poder conservar las cosas que valen la pena. No se olvide que el discurso del socialismo es un discurso de bajar el cielo a la tierra. Ofrece una solución ficticia a absolutamente todos los problemas. En la práctica pasa lo que en Cuba o Venezuela.

- Cuba es una fotografía de 1959, congelada en el tiempo...

- Claro. El discurso socialista es pegajoso porque esencialmente ofrece todo. En la práctica no lo cumplen y generalmente terminan quebrando a los países.

- En Chile nadie sabe si el presidente comunista que eligieron es un futuro Chaves. Eso pasa en un país modelo de libertad económica.

- Es la decisión del pueblo y hay que respetar. La única forma de saber lo que hará (Gabriel) Boric es esperar. Por lo menos ya dijo que no va a seguir el camino de Venezuela. Ojalá que en beneficio de su pueblo no eche a perder el Chile económico que apuntaba a ser un país de primer mundo.

- ¿Qué impulsa a la gente a votar por esos extremos?

- Son las tesis del italiano Antonio Gramsci (1891-1937), un comunista de los tiempos de Mussolini. El debatía mucho con Mussolini. Es la tesis de los poderes hegemónicos, de captar todos los poderes sin descuidar ninguno: el deportivo, cultural, recreativo, el educativo, la salud, el empresariado... La tesis de Gramsci es la captación del poder mediante el voto popular después de haber capturado todos los espacios si bien está demostrado que el socialismo en ningún país ha sido efectivo. China, recién desde el momento que adoptó políticas capitalistas consiguió el desarrollo increíble que tiene.

- Por su nombre, usted tiene raíces socialistas. Su nombre es Lenin. Su segundo nombre es Voltaire...

- Sí. Yo milité en un movimiento de izquierda. Lastimosamente me decepcioné. Cuando asomó Rafael Correa como candidato yo vi en él la posibilidad de una reivindicación social. Pero lo que hizo fue gastar a manos llenas el dinero del Estado y perseguir a sus enemigos. Correa cambió la Constitución para continuar como hizo Chávez. Cuando vio que de todos modos iba a perder me fue a buscar a mí (en 2017). Gracias al programa “Manuela Espejo” para promover la discapacidad yo había dejado una muy buena impresión y mucho cariño en los ecuatorianos. Por eso me eligieron..

- Correa vive hoy en Bélgica ¿No puede volver?

- Correa está condenado a 8 años por corrupción. Tiene sentencia firme. Tiene otros juicios en carpeta por asesinato, torturas, inculpación a inocentes, violación al derecho de la libertad de expresión y de prensa...

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