Modificación de ley de centros comunitarios “no tuvo cambios sustanciales”, aseguran

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Distintas organizadoras de las ollas populares se habían manifestado frente a Mburuvicha Róga por la falta de recursos.
Distintas organizadoras de las ollas populares se habían manifestado frente a Mburuvicha Róga por la falta de recursos.Diego Peralbo

La Cámara de Senadores aprobó hoy con modificaciones el proyecto de ley de comedores y centros comunitarios, cuyo objetivo es fortalecer las “ollas populares” y también plantea aumentar la asistencia a los sectores más vulnerables. Al respecto, Cira Novara, una coordinadora de las ollas, manifestó que el proyecto no sufrió un cambio “sustancial” y reiteró que aguardan su aprobación.

El proyecto de ley de comedores y centros comunitarios ahora fue remitido a la Cámara Baja tras su aprobación con modificaciones en el Senado, estableciendo que los centros comunitarios, además de contribuir a la seguridad alimentaria de la población vulnerable, sean fortalecidos para el desarrollo de capacidades locales, formación y desarrollo en general.

Al respecto, Cira Novara, educadora social y una de las coordinadoras de las ollas populares, resaltó que la ley no tuvo “cambios sustanciales”, reiterando que la intención del sector era que no se modifique el fondo que permitía la ejecución de diversos proyectos de asistencia.

Continuando, Novara dijo que las ollas populares “ya llevan dos años de lucha”, con un impacto que superó las 20.000 personas. Asimismo, la coordinadora resaltó que no solamente se brindó alimento a la gente, sino también cursos de formación laboral, acompañamiento de denuncias con asesoramiento legal en casos de violencia y atención psicológica.

Continuando, Cira aseguró que buscarán la transparencia total de todos los fondos para el proyecto, buscando también la posibilidad de ir abaratando costos mediante la compra de productos de la agricultura familiar campesina, beneficiando a ambas partes.

“Que se rindan las cuentas y todo sea distribuido con transparencia, actuando también como contralores”, puntualizó en comunicación con ABC Cardinal.

La pobreza, alimentación y drogas

Por otra parte, la coordinadora hizo referencia a la falta de trabajo tras la pandemia, principalmente en los bañados, afectando principalmente a los recicladores y gancheros, quienes según manifestó antes lograban entre 400.000 a 500.000 guaraníes semanales, mientras que ahora, a la semana en algunos casos alcanzan los 200.000 guaraníes.

Continuando, Novara cuestionó a qué uno puede llamar como alimentación, citando que hay personas que consumen un cocido negro con una galleta y nada más, u otras, que consumen platos de fideo morotî que es solamente hervido, sin carne, ni verduras, queso o salsa.

“¿Qué es la alimentación? porque hay gente que no se está alimentando actualmente”, lamentó.

Finalmente, Cira confirmó que la situación del consumo de drogas genera una preocupación enorme, ya que según le consta, cada vez hay más jóvenes que se convierten en adictos, presentando una “situación muy jodida” y que “destruye a la sociedad”.