7 de julio de 2026

Cira Novara, coordinadora de la Articulación de Ollas Populares Pykui, refirió que el reajuste del salario mínimo es insuficiente, ya que no alcanza para que la clase trabajadora tenga una vida digna. Manifestó que las cocineras y coordinadoras de ollas populares hacen “magia” para poder sostener los comedores y que desde el Ministerio de Desarrollo Social (MDS) excluyen a los niños de las listas de comensales.

Organizaciones de ollas y comedores populares realizaron una asamblea en la que analizaron la realidad nacional y presentaron un listado de reclamos. Destacaron el trabajo de las mujeres en el territorio, ya que las organizaciones se mantienen gracias al mismo y a la solidaridad.

Directores de escuelas y colegios públicos de Itá denuncian que en este distrito del departamento Central, la provisión de insumos para el almuerzo escolar del programa Hambre Cero, se redujo considerablemente y ya no alcanza a todos los alumnos que estaban incluidos en este plan. Lamentan que tendrán que realizar ollas populares, si es que no reciben una respuesta del Ministerio de Desarrollo Social (MDS).

El colegio Juan E. O’Leary del distrito de Itá, en el departamento Central, dejó de recibir el almuerzo escolar desde septiembre del año pasado, con el avance de la Ley de Hambre Cero. Esto exigió a que los padres y alumnos recurran a ollas populares para contar con la comida diaria.

Las organizaciones que se dedican a repartir alimentos a través de las “ollas populares” llevan nueve meses sin insumos, pese a la vigencia de al menos dos leyes que “garantizan” la provisión del Estado. Ante esta situación, piden a la DNIT que los alimentos incautados de contrabando sean distribuidos a los comedores sociales.