Monseñor Valenzuela habla sobre la justicia y la reciprocidad del amor

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Numerosa participación de los fieles y visitantes en la explanada de la Basílica de Caacupé.
Numerosa participación de los fieles y visitantes en la explanada de la Basílica de Caacupé.

Con la presencia habitual de los fieles y visitantes, se desarrolló esta mañana la santa misa dominical, presidida por monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé. Durante su homilía, Valenzuela resaltó la importancia del amor recíproco y dijo que necesitamos más cristianos que “tengan la fuerza y la voluntad para hacer justicia”.

Este domingo, monseñor afirmó que el evangelio de Jesús se dirige a todos los bautizados a escuchar sus consignas y las directrices que nos da el señor el día de hoy. Asimismo, mencionó que Dios y la iglesia poseen el remedio contra todos los males y por ello, cada uno debe forjar su fortaleza.

“Y como dijo Jesús, pónganse en camino, miren que les mando como corderos en medio de lobos y cuando entren en alguna casa, digan paz en esta casa”.

Asimismo, Valenzuela refirió a que Jesús no nos pide que lo dejemos todo, no pide esa “radicalidad” en nuestras vidas; sino que lo que exige de todos es que sigamos las recomendaciones del señor.

Así también, señaló que la mansedumbre es la primera exigencia, como así también el desprendimiento, refiriendo: “El dinero siempre es un peligro para cualquiera” y mencionó que Jesús resume en esta frase lo que debemos seguir: “Estamos cerca del reino de Dios, la salvación está al alcance de las manos de todos nosotros, no la dejemos escapar”.

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Continuando, el religioso señaló que muchos han conocido a Jesús solo porque alguien los ha invitado a participar en un encuentro o a leer un libro, destacando “que esto lo puede hacer cualquiera”, pero debemos mantenernos firmes, compartir la palabra de nuestro Señor.

Además, indicó que tenemos que seguir la Palabra de Dios porque de verdad la sentimos en el corazón y no tenemos que verla como una obligación.

“Evangelizar no es una obligación, sino un acto de amor, una exigencia de amor hacia Cristo y los demás”.

También manifestó que necesitamos a más personas creyentes, más personas con el testimonio de amor recíproco y sostuvo que el testimonio vivo de amor recíproco lo debemos compartir en el matrimonio, con los hijos, los amigos y con toda la familia.

Durante su homilía, monseñor expresó que si somos testigos de alguna injusticia debemos hacer algo.

“Vayan y denuncien, vayan y anuncien el reino de Dios”, dijo, citando que se necesita de cristianos sinceros y serviciales que tengan la fuerza para hacer justicia.

Finalmente, destacó que todos siguen el camino de Dios, estarán alegres en todo momento porque “la verdad los hará libres y se quedarán contentos por la misión cumplida”.