8 de junio de 2026

Monseñor Ricardo Valenzuela manifestó su preocupación por la migración juvenil, la pobreza y la falta de oportunidades que afectan a numerosas familias. Al presentar el nuevo plan pastoral diocesano, sostuvo que la Iglesia y las autoridades deben responder a estas realidades con acciones concretas y no limitarse únicamente a documentos o estructuras organizativas. Fue durante la misa central celebrada este domingo en la Basílica de Caacupé.



Monseñor Ricardo Valenzuela instó a “eliminar las desigualdades y reparar las injusticias”. Afirmó que estas “envenenan la raíz de la humanidad” y afectan, desde la sociedad en su conjunto, hasta el núcleo más íntimo: la familia. Fue durante la misa central en la Basílica de Caacupé.

El obispo de Caacupé resaltó en su mensaje pascual las virtudes del Paraguay, del que dijo es un país vigoroso, pleno de esperanza, pero al mismo tiempo lamentó que sus instituciones estén agonizantes. Criticó a la élite política que se dedica a satisfacer intereses personales, a controlar todo lo que pueden, a manipular la justicia, seducir a los honestos y a perseguir a quienes los enfrentan.

El obispo de Caacupé, Ricardo Valenzuela, alertó que el país atraviesa una profunda “tumba de violencia, pobreza e indiferencia”, reflejada en muertes evitables, desigualdad y una creciente pérdida del valor de la vida, e instó a reencontrar en Cristo una salida concreta hacia una vida nueva. Fue durante su homilía en la misa central de la basílica.

El obispo de la diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, reflexionó durante su homilía dominical sobre las habladurías, el orgullo y la falta de apertura a Dios. Señaló que muchas veces las autoridades del Estado caen en una “ceguera interior” que les impide reconocer la verdad y actuar con caridad.

Monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la diócesis de Caacupé, cuestionó la contaminación del agua, la tala de árboles y el maltrato animal. Señaló que muchas veces se daña la naturaleza, pese a que la creación y los animales necesitan de nuestra ternura y compasión, y recordó la importancia de la misericordia en la vida cristiana. Sus declaraciones fueron durante la homilía en la Basílica.