15 de mayo de 2026

El obispo de la diócesis de Caacupé, Ricardo Valenzuela, reflexionó sobre la situación social y moral del país durante la misa dominical de las 07:00 en la Basílica, y realizó un fuerte llamado a fortalecer la justicia, el respeto y la verdad como bases fundamentales para construir una sociedad más humana y solidaria.


El obispo de la diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, reflexionó durante su homilía dominical sobre las habladurías, el orgullo y la falta de apertura a Dios. Señaló que muchas veces las autoridades del Estado caen en una “ceguera interior” que les impide reconocer la verdad y actuar con caridad.

Monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la diócesis de Caacupé, cuestionó la contaminación del agua, la tala de árboles y el maltrato animal. Señaló que muchas veces se daña la naturaleza, pese a que la creación y los animales necesitan de nuestra ternura y compasión, y recordó la importancia de la misericordia en la vida cristiana. Sus declaraciones fueron durante la homilía en la Basílica.

El obispo Ricardo Valenzuela criticó la tibieza de los fieles frente a los problemas sociales y políticos del país, advirtiendo que una fe vivida por rutina se traduce en indiferencia ante la injusticia, la desigualdad y la necesidad de un compromiso cívico real. “Somos ingratos, el amor no es amado”, lamentó Valenzuela. Fue durante la misa central en la Basílica de Caacupé, este domingo.

“Seamos instrumentos de paz y que las autoridades construyan una sociedad más justa”, pidió el obispo de la diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, al exhortar a las autoridades a asumir el compromiso de trabajar por una sociedad más justa y solidaria. El mensaje fue expresado durante la misa dominical celebrada en la basílica de Caacupé.

El Rvdo. padre Leoncio Vallejos Benítez, integrante de la junta de la Conferencia de Religiosos del Paraguay (Conferpar), lanzó una dura crítica contra el Estado paraguayo por la ineficacia de las leyes destinadas a combatir la trata de personas, señalando que muchas de ellas “existen solo en los papeles” y carecen de presupuesto y políticas reales para su aplicación. Fue durante la misa central celebrada en la Basílica de Caacupé.