El agua vital y ausente en las comunidades más humildes

Escasea en el Chaco, las comunidades más vulnerables ya lo sienten y claman por ayuda, mientras los más previsores han trabajado arduamente gracias a su cultura, reservando miles de litros que cayeron del cielo. Dos realidades que se confrontan y debería servir para cambiar las políticas del agua.

Poblador Yshir juntando agua para su familia.
Poblador Yshir juntando agua para su familia.

Mientras los más humildes ya no tienen agua para tomar y se rebuscan en tajamares, otras comunidades trabajaron todo el tiempo para almacenar las gotas de lluvia, limpiando estanques y techos de zinc, así como el cuento de la cigarra y la hormiga.

En Filadelfia la comunidad ayorea de Campo Loro que cuenta con 600 familias reportaba casi agotamiento de sus reservas, la situación es desesperante.

Mientras en Loma Plata el ingeniero agrónomo Jenny Dueck refirió que cuando hay lluvias no se siente tanto porque la mayoría de las casas de los menonitas realiza su colecta de agua en aljibe, tiene una reserva. Pero cuando faltan las lluvias dos a tres meses, el agua se agota.

Para realizar los trabajos preventivos y enfrentar la sequía hace falta el conocimiento de la técnica y una inversión. “Muchos proyectos se llevaron adelante donde se hizo el mismo modelo pero hay que regular el uso, usar agua de tajamar para lavar ropa”, puso como ejemplo.

Agua de lluvias en crisis

Dueck opinó que “este año va a ser más crítico porque se cortaron las lluvias muy temprano, abril, o tal vez marzo fueron los meses para captar agua”.

El agua que se juntó “puede durar un año, el problema es que se agota, aunque se almacene 40 mil litros en varios aljibes para consumo humano y la ducha”, dijo.

“No es tan fácil colectar el agua que cae del cielo porque el aire tiene suciedad, entonces los primeros milímetros, 10 a 20, si o si hay que dejar escurrir, porque es contaminada”, aseveró el ingeniero agrónomo.

Cómo es el aljibe

Consiste en un “agujero en el suelo revestido con ladrillos, cemento, sellado. El techo es de chapa y la canaleta con pendiente de las casas aprovecha la gravedad”, especificó.

Hoy también se usan tanques de fibra de vidrio, según el ingeniero.

Hay que mantener limpios el techo y los aljibes ya que la tierra se asienta en el fondo, hay que repararlos. Todo esto requiere tiempo y dedicación. Así no hace falta agregar cloro y puede durar un año con ayuda de filtros.

Las comunidades necesitan ayuda

En su opinión “cada casa construida por Senavitat debería tener tanque y cada comunidad contar con un lugar para almacenar a gran escala en tajamar con un pequeño tratamiento. Hay que tener eso, un sistema de abastecimiento como comunidad”.

El tajamar puede albergar “plantas acuáticas que limpian el agua, anexarse un filtro de arena y otros sistemas que ayudan a que sea limpia y se puede tomar”, atestiguó.

“Una de las cooperativas que tiene industrias utiliza más de dos millones de litros al día, toda esa agua es captada en verano, almacenada en tajamares, protegidas con carpas de polietileno y guardada. Luego se filtra y se puede usar para consumo y la industria alimenticia”, reconoció.

También nombró otras fuentes de agua como la que permanece “subterránea a baja profundidad, acumulada en zonas arenosas, el agua almacenada a seis metros de profundidad se extrae por bombeo a pequeña escala para las casas. Aunque esta agua es un poco salada” aclaró.

¿Dónde está el agua dulce?

“Hacia Bolivia el agua es bien dulce porque allí está el acuífero”, observó.

“Para el ganado se puede aprovechar el agua de pozo de poca profundidad, se bombea a un tanque australiano o abierto”, dijo.

El ingeniero nombró además al agua que quedó de una inundación que también se estaciona y se puede utilizar durante bastante tiempo.

La agricultura en esas zonas ayuda a que cierta cantidad de agua para esas plantas vaya a más profundidad donde se puede acumular porque es el excedente de la parcela agrícola de chacra, según observó.

Sequías históricas

Guillermo Achucarro, ingeniero ambiental, magíster en Hidrología, dijo que a nivel nacional en los dos últimos años anteriores, las sequías fueron históricas. “Las proyecciones dicen que este año van a haber menos precipitaciones”.

“Lo que está fallando es una desigualdad que hace que las comunidades más vulnerables tengan menos acceso al agua, no solo en cantidad, sino en calidad”, analizó.

Y añadió, “algunas de las comunidades afectadas en términos muy generales son las de pueblos originarios más alejadas de las urbes que tienen acceso muy restringido, como los ayoreo totogobiegosode”.

“Está restringido el acceso al agua porque los menonitas controlan el acceso al agua potable, se da por una cuestión de más tierras, más poder económico para construir pozos y la posibilidad de sacar agua potable. Es cuestión de recursos”, subrayó.

Quiénes consumen más agua

Las grandes empresas embotelladoras de bebidas utilizan una gran cantidad de agua a nivel país, así como las aguateras, definió.

Qué se puede hacer

  • Ubicar los puntos de extracción de agua de calidad.
  • Esos puntos deberían aprovecharse a nivel estatal para distribuir el agua en el Chaco.
  • Transformar a nuestras instituciones para que el recurso pueda ser garantizado a las comunidades.

Predicciones para los tres meses venideros

El ingeniero Edgar Mayeregger compartió gráficos de satélites, del boletín agrometeorológico de julio, agosto y septiembre. Se prevén condiciones de precipitación con valores inferiores a lo normal.

El agua de la que nos jactamos por nuestros acuíferos no llega a las comunidades más vulnerables. La sed, la incomodidad de vivir sin agua en la casa dispara además un montón de enfermedades.

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