Paraguayo con perseverancia: de limpiador a tener una maestría en la Universidad de Oxford

Un joven paraguayo puso a prueba su perseverancia y tenacidad por sus sueños. A penas terminó el colegio se rebuscó de todas las maneras para seguir una carrera. Trabajó en varios empleos, incluso de limpiador. Su premio llegó y hoy tiene una maestría en Educación de la Universidad de Oxford, reconocida por ser una de las mejores del mundo.

Guillermo Zaracho Mármol exhibiendo feliz la bandera paraguaya.
Guillermo Zaracho Mármol exhibiendo feliz la bandera paraguaya.

“Que un joven de una clase trabajadora de la ciudad de Ñemby en Paraguay vaya a estudiar a la Universidad de Oxford es probabilísticamente imposible. Si a mis 15 años alguien me dijera que a mis 23 estaría culminado una maestría en University of Oxford, no se lo hubiera creído”. Así arrancó su carta Guillermo Samuel Zaracho Mármol, de 23 años.

Para motivar a otros jóvenes a alcanzar sus sueños, decidió contar su historia, que la publicó en su cuenta de Linkedin. El paraguayo quemó varias etapas para llegar a su meta. Cuenta que tropezó varias veces, pero su resistencia le abrió camino a varias oportunidades que no las desaprovechó, pues hizo varios sacrificios por el camino.

Él entendió que lo improbable no es imposible y que si la oportunidad te encuentra preparado y trabajando, esta no pasa de largo, como lo escribió en su perfil.

ABC contactó con él que sigue en Inglaterra. Nos hizo un recuento de sus vivencias y de la manera en que viajó al viejo continente para estudiar. Su carrera para magister la comenzó en octubre del año pasado y la terminó en setiembre último.

“El motivo principal de mi carta fue motivar e inspirar a otros jóvenes a no bajar los brazos a pesar de las dificultades que se nos presentan en la vida. Creo que muchos se pueden identificar con mi historia y como salí adelante”, mencionó.

Expresó que muchos viven la realidad que él vivió en su momento, lo cual muchas veces no es alentador y por consiguiente lleva al desánimo. Pero asegura ser fiel creyente de que la perseverancia y consistencia tarde o temprano dan su premio, y “hoy creo que mi historia es fiel testimonio de eso”, enfatizó.

Guillermo nació en Asunción el 23 de junio de 1999. Creció y vivió en la ciudad de Ñemby. Relata que tuvo el privilegio de nacer en una familia estable, con unos padres excepcionales que hicieron hasta lo imposible para brindarle lo necesario a él y a sus hermanos.

“Una vez terminado el colegio, yo tenía que ver la forma de seguir estudiando. Mi deseo en ese entonces era estudiar economía en la Universidad Nacional de Asunción, pero debido al costo de los cursillos y el horario de las clases, no pude ir tras esa carrera”, señaló.

“Desde muy joven siempre quise estudiar en el extranjero, pero uno de mis más grandes impedimentos era el inglés. Mis padres no podían pagarme los cursos de institutos privados por lo cual opté por aplicar a varias becas de idiomas (algunas más de una vez). En ninguna tuve éxito, en todas fui rechazado. Debido a esto, decidí estudiar el curso gratuito del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), el cual me dio una buena base y despertó mi interés en este idioma”, indicó.

Los primeros esfuerzos entre el trabajo y el aprendizaje

Recuerda que aplicó a una beca parcial de la Universidad Evangélica del Paraguay para estudiar la licenciatura en lengua inglesa con énfasis en educación. Siempre agradecido a Dios, explicó que recibió una beca del 50 % debido a su promedio académico del colegio (del cual fue mejor egresado) para estudiar en dicha casa de estudios.

“Esta beca también incluía prestar servicios a la universidad, por lo cual durante los cuatro años de mi licenciatura tuve que limpiar aulas, bibliotecas, baños, cortar el pasto y participar en otras actividades”, alegó.

En el trayecto de su carrera profesional, empezó a trabajar como encargado de un salón en el mercado de San Lorenzo, específicamente en un bazar.

“Esta experiencia moldeó mi carácter ya que pasé situaciones no tan agradables. Debido a mi inexperiencia en el mundo del mercado, fui estafado, robado y engañado por varios “clientes” mal intencionados”, lamentó.

Fue un momento muy sacrificado, pues en ese primer año debía trabajar de 7:00 a 17:00 y estudiaba de 18:00 a 22:00. Ese ritmo lo iba a seguir en los años posteriores.

Resalta que ese trabajo le dio la oportunidad de pagar sus estudios universitarios en el 2017, por lo cual está bastante agradecido. Era tan activo que los fines de semana hacía más cursos y voluntariados para añadir experiencia y más cualidades a su hoja de vida.

Su pasión por enseñar nació en una zona vulnerable de Paraguay

“No fue hasta el 2018 cuando se me presentó la oportunidad de enseñar lengua inglesa en una institución educativa. Me abrieron las puertas para enseñar en el Centro Educativo la Amistad, el cual está ubicado en el bañado norte, en IPVU. Esta experiencia fue la que despertó mi pasión por la educación”, sostuvo.

Puntualizó que a pesar de que el colegio se encuentra en un área vulnerable, igual está generando una tremenda transformación positiva en la comunidad.

“Jóvenes, niños y padres hoy en día tienen oportunidades que generaciones anteriores no tuvieron. De esta manera pude darme cuenta de como la educación es un pilar fundamental de la sociedad y que, si es desarrollada en forma y manera, puede transformar toda una comunidad y por qué no, un país”, agregó con mucha emoción.

Manifestó que hizo pasantías y voluntariados donde pudo ver la realidad de la educación pública en Paraguay, lo cual despertó en él una necesidad de querer ser un agente de cambio.

Probó y le salió la posibilidad de llegar a Oxford

Una vez que finalizó su licenciatura, decidió aplicar a diferentes universidades, entre ellas la universidad de Oxford. “Sin embargo, esta no fue mi primera opción, ya que dudaba mucho de mi capacidad para estudiar en la mejor universidad del mundo (de acuerdo con diferentes rankings). Fue mi papá quien me animó a intentar aplicar a estas universidades”, remarcó.

Confiesa que escuchó su consejo y decidió ver los requerimientos. Grata fue su sorpresa cuando se dio cuenta que cumplía con la mayoría de los requerimientos para la maestría en educación.

“Luego de entrevistas e intensas semanas de espera, obtuve mi carta de admisión. Sin embargo, debido al costo de la maestría, mis estudios no hubiesen sido posible sin las Becas Carlos Antonio López (BECAL). Fue gracias a este programa que yo, como otros paraguayos, pudimos cumplir el sueño de estudiar en el exterior”, apuntó.

Como base fundamental dijo que tampoco hubiese sido posible llegar a este sitial sin el apoyo de su familia y familiares, en especial los padres y su abuela.

Su lucha lo hizo triunfar

Haciendo un repaso de los escalones que debió hacer rememoró sus varios años de trabajo a tiempo completo, pasantías, estudios universitarios, voluntariados, varios cursos, los desafíos a diario de la inseguridad y los pobres servicios públicos más el poco tiempo para dormir que finalmente dieron sus frutos.

“Creo que fue la perseverancia la cual me terminó premiando. A pesar de ser rechazado por varias becas para estudiar idiomas o en el extranjero, decidí no bajar los brazos. Ahora entiendo que todos estos fracasos me estaban preparando para algo más grande de lo que tenía en mente. Así, hoy puedo decir que soy graduado de la Universidad de Oxford.

Volverá para retribuir al Paraguay

Confirmó que pronto preparará maletas para volver a Paraguay. Como muchos extraña a su familia, amigos, la comida como el asado, el calor, y la calidez de las personas.

“Entendí que no se trata de grandes sacrificios, sino de pequeños sacrificios a diario. Entendí que no se trata de las situaciones que tengas que vivir, sino de como decides vivir esas situaciones”, afirmó con firmeza.

“Espero poder generar un cambio positivo desde donde me toque estar”, finalizó.

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