Calidad educativa: compromiso ético con las futuras generaciones y la transformación social

Programas de doctorado aseguran la calidad educativa. Para Shel Locales. Foto: IStock 27-10-2025
Programas de doctorado aseguran la calidad educativa. Para Shel Locales. Foto: IStock 27-10-2025Poca Wander Stock

El doctorado en Educación en Paraguay se establece como el motor para la generación de conocimiento científico original, buscando la transformación de la realidad educativa del país, refiere el Dr. Raúl Aguilera Méndez *. Estos programas, sostiene, tienen el mandato legal (Ley Nº 4995) de responder a las necesidades del desarrollo nacional, formando investigadores capaces de desarrollar competencias investigativas avanzadas.

Dichas competencias incluyen, enfatiza del Dr. Raúl Aguilera Méndez, incluyen el pensamiento crítico, el diseño metodológico riguroso y la producción científica de alto nivel. El objetivo es que la investigación doctoral aporte evidencia científica fundamental para la política pública educativa, evitando la aplicación de “recetas importadas sin validarlas localmente”, y garantizando que los egresados lideren procesos de innovación pedagógica y transformación de currículos en las instituciones.

-¿Cuál es el objetivo principal de un doctorado en educación y cómo puede contribuir a mejorar la calidad de la educación en el país?

-Desde mi experiencia docente en programas de posgrado tanto en universidades públicas como privadas, puedo afirmar que el doctorado en educación busca formar investigadores capaces de generar conocimiento científico que transforme nuestra realidad educativa. Sin embargo, veo con preocupación que muchos programas priorizan un énfasis más modular hasta disciplinar, cuando la esencia debería ser la producción de conocimientos relevantes y pertinentes que expliquen los grandes hechos educativos de nuestro contexto. La Ley Nº 4995 establece que los programas de posgrado deben responder a las necesidades del desarrollo nacional, y es justamente ahí donde nosotros, como formadores, tenemos el desafío de guiar a nuestros doctorandos para que investiguen problemáticas concretas del sistema educativo paraguayo y propongan soluciones fundamentadas que eleven la calidad educativa en todos los niveles.

Dr. Raúl Aguilera
Dr. Raúl Aguilera

-¿Qué habilidades y competencias se desarrollan en un programa de doctorado en educación y cómo pueden ser aplicadas en la práctica educativa?

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-En mi práctica docente con estudiantes de doctorado, trabajo intensamente para que desarrollen competencias investigativas avanzadas: pensamiento crítico, diseño metodológico riguroso, análisis de datos y producción científica de alto nivel. Pero también me enfoco en fortalecer su capacidad de liderazgo académico, la gestión del conocimiento y la innovación educativa. Lo que observo es que los doctorandos que logran integrar estas competencias —alineadas con los criterios de acreditación de la ANEAES— no solo investigan, sino que regresan a sus instituciones transformando currículos, implementando prácticas pedagógicas innovadoras basadas en evidencia.

-¿Cómo puede un doctorado en educación influir en la política educativa y en la toma de decisiones en el ámbito educativo?

-Como docente de posgrado, constantemente oriento a mis doctorandos para que comprendan que su investigación debe aportar evidencia científica, que es justamente lo que más necesita la política pública educativa. La Resolución Nº 700 del CONES establece que el doctorado debe generar aportes originales al conocimiento, y en mis años de experiencia he visto cómo esos aportes se convierten en insumos fundamentales para la toma de decisiones. He acompañado tesis sobre efectividad de modelos de formación docente, factores de deserción escolar y prácticas en educación inclusiva, y esos hallazgos están siendo utilizados por el Ministerio de Educación y Ciencias, gobernaciones y universidades para implementar políticas que realmente impactan en la mejora del sistema educativo nacional.

-¿Qué oportunidades laborales se abren para los egresados de un doctorado en educación y cuáles son las perspectivas salariales?

-El campo laboral para doctores en educación es amplio y está en crecimiento: docencia universitaria de posgrado —que según la normativa vigente requiere doctorado—, investigación en centros académicos, asesoría en organismos internacionales, consultoría educativa, dirección de programas de posgrado y cargos de alto nivel en el MEC, ANEAES o CONES. La Ley Nº 4995 establece que la carrera docente universitaria debe valorar la titulación de posgrado, y la Resolución Nº 700 del CONES exige que los programas doctorales cuenten con mayoría de doctores en su plantel, lo que genera demanda constante. Sin embargo, debo ser honesto: aunque un doctor en educación puede aspirar a remuneraciones superiores al promedio docente, especialmente en investigación y consultoría, aún nos falta desarrollar una cultura institucional y nacional que valore económicamente la producción científica como corresponde, y eso es algo que debemos cambiar entre todos.

Aún nos falta desarrollar una cultura institucional y nacional que valore económicamente la producción científica como corresponde, y eso es algo que debemos cambiar entre todos, sostiene el Dr. Aguilera.
Aún nos falta desarrollar una cultura institucional y nacional que valore económicamente la producción científica como corresponde, y eso es algo que debemos cambiar entre todos, sostiene el Dr. Aguilera.

Estructuración de programas

-¿Cómo se estructura un programa de doctorado en educación y qué se puede esperar en términos de investigación y tesis?

En los programas donde participo como docente, la estructura sigue lo establecido por la Resolución Nº 700 del CONES: mínimo 180 créditos y una duración entre 3 y 5 años. Generalmente incluimos seminarios de investigación avanzada, teorías educativas contemporáneas, metodología cualitativa y cuantitativa, epistemología y líneas especializadas según la institución. La tesis doctoral es el núcleo del programa: debe ser una investigación original que genere conocimiento nuevo en educación, no simplemente compilar información existente.

-¿Cuáles son los desafíos más comunes que enfrentan los estudiantes de doctorado en educación y cómo pueden superarlos?

-Como docente de posgrado, veo día a día los desafíos que enfrentan mis estudiantes: equilibrar trabajo, familia e investigación; la soledad académica del proceso investigativo; la exigencia de publicar en revistas indexadas; dominar métodos de investigación complejos; y el síndrome del impostor que todos hemos experimentado. Un doctorado es una maratón, no una carrera corta. Desde nuestra responsabilidad institucional, debemos cumplir con lo que establece la ANEAES: ofrecer acompañamiento tutorial sistemático, recursos bibliográficos adecuados y espacios de socialización académica que hagan el proceso menos solitario, y eso es algo en lo que trabajo activamente en mis programas.

-¿Qué impacto puede tener un doctorado en educación en la sociedad y en la formación de futuros líderes educativos?

-El impacto trasciende lo individual: cada doctor que egresa de nuestros programas forma decenas de maestrantes y especialistas que multiplicarán ese conocimiento en sus propias aulas, llegando así a miles de estudiantes. Pero más allá de eso, los doctores en educación son quienes pueden articular diálogos entre la academia, el Estado y la sociedad civil para construir políticas públicas efectivas.

*Dr. Raúl Aguilera Méndez. Pedagogo y docente con experiencia docente en todos los niveles educativos. Fue Ministro de Educación y Ciencias, Presidente de RIACES y Presidente del Consejo Directivo y Director Ejecutivo de ANEAES. Actualmente catedrático en diverosos programas de doctorado en educación de las siguientes instituciones.