Caminos destruidos y ausencia estatal empujan a la autogestión vecinal en Ñeembucú

Vecinos reparan caminos rurales en Ñeembucú.
Vecinos reparan caminos rurales en Ñeembucú.

ÑEEMBUCÚ. Mientras las autoridades prometen obras, pobladores rurales y urbanos se organizan para sobrevivir al abandono vial.

La crisis de los caminos rurales en el departamento de Ñeembucú ya no es solo una cuestión de infraestructura, sino una muestra clara de la falta de empatía y respuesta de las autoridades hacia la población.

En distintos distritos, vecinos cansados de esperar soluciones decidieron autogestionarse para reparar los caminos de tierra que se encuentran en estado deplorable.

En las compañías Ciervo Blanco y Otazú, del distrito de San Juan de Ñeembucú, los pobladores se organizaron con recursos propios para arreglar el camino y poder sacar sus productos agrícolas y ganaderos al mercado nacional.

La situación se agrava por la obra inconclusa del puente sobre el arroyo Estero Camba, una infraestructura clave que permanece paralizada por razones hasta ahora no aclaradas oficialmente, dejando aisladas a varias comunidades cada vez que llueve.

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El mismo panorama se repite en Estero Punta y Curuzú Cuatia, en los distritos de Mayor Martínez y Villalbín, donde los pobladores denuncian una total ausencia del Estado.

Afirman que, sin el trabajo comunitario, la circulación sería imposible, afectando el acceso a la salud, y el comercio local. El abandono vial se extiende a prácticamente todo el departamento.

Los caminos de tierra en los demás distritos presentan condiciones igualmente críticas, al igual que tramos estratégicos como Cerrito–Laureles y Laureles –Yabebyry, que hoy representan un serio peligro para quienes transitan por la zona. Vehículos varados, pérdidas económicas y aislamiento son parte del día a día de los pobladores de la zona.

En el ámbito urbano, la ciudad de Pilar tampoco se queda atrás. Vecinos de barrios que no cuentan con adoquinado ni carpeta asfáltica expresaron su hartazgo por la falta de empatía de las autoridades municipales hacia la población.

Señalan que las calles destruidas dificultan la movilidad, afectan el transporte público y empeoran la calidad de vida, especialmente en días de lluvia.

Ante la falta de respuestas, los pobladores convocaron a una manifestación para la tarde de hoy, a las 18:00, en el local de la plaza del barrio La Elisa y San Quintín, con el objetivo de exigir a las autoridades el arreglo inmediato de las calles y un plan serio de mantenimiento vial.

Sobre la situación, el concejal Alberto Guringuelli (PLRA) denunció públicamente el lento avance de las obras en la infraestructura vial y pidió explicaciones a las autoridades.

Por su parte, el encargado del distrito N° 12 del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) ingeniero Pedro Cantero, aseguró que las obras del puente sobre el arroyo Estero Camba y Kanoa Jekakue se encuentran muy avanzadas, aunque reconoció que las lluvias impidieron su conclusión, una explicación que para los pobladores ya no resulta suficiente.

Mientras tanto, la población sigue esperando hechos concretos y no más promesas, en un departamento donde transitar por caminos rurales y calles urbanas se ha convertido en una verdadera odisea cotidiana.