Tras admitir la imputación contra el docente Miguel Angel Villalba Ayala por supuesto acoso sexual, el juez penal de Garantías de J. Augusto Saldívar Renzo Ariel Vera Moreno convocó al procesado a una audiencia de imposición de medidas.
Esta diligencia se realizó el miércoles 14 del corriente, oportunidad en que el procesado fue asistido por el abogado Marcelo Cuenca. El letrado solicitó la aplicación de medidas alternativas a la prisión, en coincidencia con lo requerido por el Ministerio Público en ocasión de presentar la imputación.
Prohibición de contactar con la víctima y otras restricciones
La prohibición de comunicarse por ningún medio con la victima ni de acercarse a la misma mientras dure el proceso es la principal medida establecida por el magistrado en el auto interlocutorio AI N° 104.
Comparecencia mensual ante el juzgado; obligación de mantener contacto con su defensa técnica a los efectos de interiorizarse del estado de su causa, prohibición de salir del país, de cambiar de domicilio, ni del número telefónico sin autorización judicial, prohibición de portar cualquier tipo de armas, de consumir sustancias estupefacientes ni bebidas alcohólicas en la via pública y de cometer hechos punibles son las demás medidas detalladas en el documento.
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La imputación presentada por el fiscal Evergisto Gauto a cuenta que el hecho punible que dio origen a la investigación habría ocurrido en la mañana del 11 de marzo de 2025, en el interior de una escuela pública de la ciudad de Julián Augusto Saldívar.
La denuncia sobre supuesto acoso sexual
“Miguel Angel Villalba Ayala, docente de la institución, le habría agarrado del brazo a la niña (...) de 11 años de edad y habría comenzado a oler y a besarle el brazo, situación que habría asustado a la niña, quien por temor salió corriendo del aula”, relata la imputación presentada el 30 de diciembre pasado.
En su declaración indagatoria ante la Fiscalía, el docente negó los hechos imputados.
La denuncia presentada por la madre de la alumna ante el Ministerio Público el 12 de marzo pasado y la declación de la madre ante la Fiscalía; el acta sobre lo ocurrido elaborado por la institución en la misma fecha y el informe psicológico de la niña son los elementos en los que el fiscal Gauto fundamenta su imputación.
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En su declaración testifical, la madre de la alumna comentó que en la noche del 11 de marzo fue informada por su hermana vía telefónica que su hija había tenido problemas en la escuela, por lo que indagó a la niña sobre lo ocurrido.
La niña relató a su madre que durante el receso para el recreo, a pedido de una compañera nueva que quería conocer el aula del sexto grado, ingresó a la misma, donde se encontraba el profesor ahora imputado.
Escuela hizo “careo” entre careo entre docente y alumna
“(...) a la hora del receso fueron a esa clase, alli estaba el profesor Miguel Ayala. Ella me dijo que le tocó el hombro al profesor pero que ese profesor le agarró del brazo y empezó a besarle todo el brazo, ella se asustó y se fue corriendo al baño donde comenzó a llorar. Sus compañeros al verle así llamaron al director, a quien ella le contó lo que pasó”, declaró la denunciante.
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“Luego, el director le mando llamar a la dirección al profesor Miguel Ayala y delante de mi hija le preguntó si era cierto lo que ella le contó, pero el profesor negó todo, agregó la testigo.
La madre relató que en esa misma noche escibió al director de la iinstitución y reclamó por no haberle comunicado lo ocurrido y el mismo minimizó el caso.
Para director de escuela, fue un “beso de cariño”
“(...) le reclamé porque no me dijeron nada de lo que pasó con mi hija y él me dijo que ya solucionaron todo, que fue un mal entendido nada más y que al día siguiente recién me iban a notificar para que acudiera a la escuela”, comentó.
La madre dijo que diez minutos después de haber conversado con el director, le escribió el profesor Miguel Ayala, quien quiso hablar con ella esa noche pero la madre le dijo que no tenía nada de que hablar con él en privado, y que al día siguiente iba a conversar con él pero en la escuela.
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“Al día siguiente se hizo la reunión en la dirección, donde conversé con los directores de la escuela y con el profesor Miguel Ayala, para ellos fue un mal entendido lo que pasó, que el profesor no hizo nada malo, que solo le dio un beso en la mano por el cariño que le tiene supuestamente a mi hija y que le ve como si fuera su hija, pero por como le asustó a mi hija realicé la denuncia y más porque ellos le encararon a mi hija con el profesor sin siquiera haberme comunicado nada", reveló.
"Si no fuera por mi hija no iba a saber nada, yo no sé si el actuar del profesor fue con mala intención o no, por eso fue que realice la denuncia para que se pueda investigar", acotó la madre de la niña.
La conducta del docente fue provisoriamente calificada de acuerdo al artículo 133 inciso 1° del Código Penal, que establece lo siguiente: “Acoso sexual- 1º El que con fines sexuales hostigara a otra persona, abusando de la autoridad o influencia que le confieren sus funciones, será castigado con pena privativa de libertad de hasta dos años”.
