Abandonados por el Estado, pobladores de Potrero Pirú arreglan a pulmón el camino a Pilar

Pobladores de Guazucuá se organizan para arreglar el camino.
Pobladores de Guazucuá se organizan para arreglar el camino. Edgar Vazquez

PILAR. Cansados del silencio y la desidia del Gobierno Nacional y de la Gobernación de Ñeembucú, vecinos de Potrero Pirú, distrito de Guazucuá, decidieron organizarse para reparar por cuenta propia el camino rural que los conecta con Pilar.

Bajo temperaturas extremas y sin apoyo oficial, denuncian el abandono sistemático del Estado y apuntan directamente al gobernador Víctor Hugo Fornerón (ANR) por dar la espalda a los productores.

Ante el olvido y la falta de respuestas de las autoridades nacionales y departamentales, pobladores de la comunidad de Potrero Pirú, en el distrito de Guazucuá, se vieron obligados a tomar una decisión extrema: reparar con recursos propios el camino rural que los une con la ciudad de Pilar, principal vía para sacar su producción al mercado local y nacional.

Una rifa están organizando para recaudar fondos y destinarla a la reparación del camino.
Una rifa están organizando para recaudar fondos y destinarla a la reparación del camino.

Los vecinos manifestaron estar cansados de realizar reiterados pedidos a instituciones públicas sin obtener respuesta alguna. Aseguran que la inacción oficial condena al aislamiento a comunidades productivas que sostienen la economía local, mientras las autoridades permanecen ausentes.

Las críticas suben con fuerza contra el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón (ANR), a quien acusan de no apoyar ni asistir a los productores rurales, pese al deterioro de una obra vial que, según denunciaron, costó millones de guaraníes y hoy se encuentra prácticamente intransitable por falta de mantenimiento.

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Para afrontar la situación, los vecinos organizan una rifa solidaria, con un costo de 20.000 guaraníes y 20 premios, con el objetivo de recaudar fondos para la compra de arena, ripio y combustible necesarios para los trabajos de reparación.

Marta Denis, una de las pobladoras, señaló que esta es la única alternativa que les queda ante el abandono estatal.

“Así tratamos de recuperar este camino para que sea transitable, porque es una lástima que una obra que costó millones se eche a perder. De ser por las autoridades, esto se va a perder totalmente. Ya pedimos demasiado y no conseguimos nada”, expresó.

Por su parte, Elvio Duarte relató que los trabajos se realizan bajo temperaturas cercanas a los 40 grados, como una forma de demostrar el hartazgo de la comunidad frente a la indiferencia política.

“Estamos trabajando bajo este sol para mostrarle a los políticos que golpeamos muchas puertas y nunca nos atendieron. Le mando decir al gobernador que por favor atienda al pueblo. Nosotros estamos luchando acá con un tractorcito y un camión, arreglando el camino a pulmón con ayuda de los vecinos”, remarcó.

La escena vuelve a desnudar una realidad recurrente en el interior del país: comunidades rurales obligadas a suplir al Estado, mientras el abandono oficial profundiza la desigualdad y el aislamiento de quienes producen y sostienen la economía desde el campo.