Falleció Sara Amarilla de Gugliotta, formadora de niños y creadora del pesebre más grande de San Lorenzo

Sara Amarilla Martínez, junto a su esposo, Pedro Benito Gugliotta y el pesebre que preparan en San Lorenzo.
Sara Amarilla Martínez, junto a su esposo, Pedro Benito Gugliotta y el pesebre que prepaban juntos en su casa, en la ciudad de San Lorenzo.Lucía González

Se confirmó el fallecimiento de Sara Amarilla de Gugliotta, figura muy querida y reconocida en la ciudad de San Lorenzo por su permanente compromiso con la niñez y la preservación de las tradiciones culturales.

Su deceso se dio el 5 de febrero tras el anuncio hecho por parte de sus familiares. Doña Sara Amarilla de Gugliotta fue conocida por su labor en la “Casa de Mamá”, donde durante años se dedicó a la formación y contención de niños, dejando una huella imborrable en numerosas familias.

A esa vocación de servicio se sumó su profundo amor por las tradiciones, siendo la impulsora del pesebre más grande de San Lorenzo, una iniciativa que cada año convocaba a vecinos y visitantes. Sus pesebres siempre tenían una temática folclórica que con el tiempo se convirtió en un símbolo de encuentro comunitario y expresión de fe.

Tras conocerse la noticia de su deceso, sus allegados y ex alumnos de La Casa de Mamá expresaron su profundo pesar. Al igual que expresiones de mensajes de despedida, en los que se destacó su calidez humana, su entrega solidaria y el legado que deja tanto en el ámbito social como cultural.

Su pesebre y los recuerdos de su niñez

Con los recuerdos que guardaba de su niñez, doña Sara Amarilla de Gugliotta junto a su esposo, Pedro Benito Gugliotta, prepara su enorme pesebre en su casa, ubicada en el barrio San José de la ciudad de San Lorenzo.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Pesebre en San Lorenzo
De esta manera recreaba su pesebre teniendo en cuenta las experiencias de su niñez.

Ambos, ya bisabuelos, ocupaban su tiempo desde el mes de setiembre de cada año para alistar los objetos que iban a usar en el retablo.

Doña Sara, recreaba su pesebre teniendo en cuenta la vivencia que tuvo en su niñez, y las ideas que le genera la experiencia que tuvo en su infancia le sirvieron para dar vida cada rincón, algunos con cocina a leña, otros con zona para preparar los remedios refrescantes, y un sin de espacios.