Realizan cirugía con luz de teléfonos porque el generador no funcionaba

A falta de energía eléctrica, a causa de la interrupción del servicio de la ANDE, funcionaron las linternas de teléfonos.
A falta de energía eléctrica, a causa de la interrupción del servicio de la ANDE, funcionaron las linternas de teléfonos.GUSTAVO ORTIZ

“Lo que pasa es que en un primer momento como que titilaba, se iba y venía la luz y los generadores se prendían y apagaban rápidamente ante esta situación”, explicó el director del Hospital de Capiatá, doctor Osvaldo Franco.

Luego señaló que así como hubo una falla en el sistema eléctrico también hubo un problema con la batería de uno de los generadores que funcionan con combustible y eso impidió que entre en operación con normalidad. “En ese lapso empezaron a trabajar los generadores. Uno de ellos, aparentemente se sobrecargó, porque hay una parte que lleva también batería”, indicó la citada autoridad del hospital de Capiatá.

“Justo esto coincidió con una cirugía que se estaba realizando y no se podía parar porque era una cesárea de urgencia. Si no, se hubiera extendido un poquito más –la decisión de hacer la operación– hasta tener nuevamente conexión eléctrica”, manifestó el médico.

Luego aclaró que todo salió bien, ya que la madre y la criatura están en óptimas condiciones.

“Ahora nosotros estamos trabajando con energía eléctrica normal”, indicó.

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La intervención, que permitió el nacimiento de la pequeña Emily Beatriz Medina, expuso nuevamente la precariedad del sistema sanitario público. La cirugía se realizó tras complicaciones en un parto que inicialmente iba a ser normal, en un contexto de tensión, calor extremo y recursos limitados.

En medio del corte de energía eléctrica que se inició alrededor de las 15:20 y afectó a gran parte del país, el equipo médico del Hospital Distrital de Capiatá debió improvisar condiciones mínimas para garantizar una cesárea de urgencia. El generador con el que contaba el centro asistencial funcionó en un primer momento, pero no soportó la sobrecarga provocada por el intenso calor y terminó averiándose tras la explosión de su batería.

La parturienta, María Cáceres, atravesaba un trabajo de parto normal y había dilatado completamente. Sin embargo, la bebé no descendía, por lo que el equipo decidió practicar una cesárea para evitar complicaciones. Fue en ese instante cuando se produjo el apagón, dejando el quirófano sin suministro eléctrico estable.

Equipo médico

La anestesióloga, Lic. Nilda Cano, aplicó la anestesia epidural con precisión para permitir que el ginecoobstetra Jorge Zaván iniciara la cirugía, que se extendió por aproximadamente 30 minutos. Las obstetras Fabiana Fernández, Cynthia Martínez y Nancy Aguilera, junto al equipo de instrumentación y enfermería, asistieron en la intervención realizada bajo la tenue luz de los celulares.

Diego Medina, cuñado de la paciente, relató que la situación se vivió con “desesperación y miedo” debido a la complejidad del procedimiento y las condiciones en que se desarrolló.

“Fue una cesárea de urgencia. Justo se dio el apagón y en medio de eso se hicieron los procedimientos, como muestran las imágenes, a la luz de celulares”, refirió.

No obstante, destacó la capacidad y profesionalismo del equipo médico que logró culminar con éxito la cirugía. “Es digno de admirar el trabajo que realizaron para evitar cualquier complicación en medio de tanta precariedad”, señaló.