En su finca, en el distrito de San Pablo, departamento de San Pedro, Nelson Pesoa apuesta a la diversificación productiva con un enfoque artesanal, destacando los beneficios nutricionales y medicinales del producto. Según explicó, la leche de burra es altamente valorada por sus propiedades, lo que genera una demanda creciente entre vecinos y clientes de otras localidades.
Recuperar una especie en declive
El productor también busca contribuir a la recuperación del burro, especie que en Paraguay y a nivel global enfrenta un marcado declive, debido a la modernización de las labores rurales, además de la creciente demanda de su piel para la industria cosmética.
Pesoa comenzó con un par de animales, inicialmente utilizándolos como apoyo en tareas rurales y por sus propiedades medicinales. Posteriormente adquirió más ejemplares, incluso del vecino país, Argentina, y fue ampliando su plantel, logrando el nacimiento de crías y el crecimiento sostenido de la población en su propiedad.

Producción limitada pero con alta demanda
Con el aumento del número de animales, inició el ordeñe y la venta de leche. Actualmente comercializa el litro a G. 100.000 y produce alrededor de cuatro litros diarios. Explicó que de cada animal extrae aproximadamente un litro por día, ordeñando solo uno de los pezones y dejando el otro para la alimentación de la cría.
“De un pezón nomás extraigo, del otro dejo para que alimente a su cría”, señaló.
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El productor asegura que la demanda supera su capacidad de producción. “No estoy abasteciendo la demanda, es muy nutritivo”, afirmó, resaltando el potencial de este emprendimiento como alternativa económica y como aporte a la preservación de una especie tradicional del ámbito rural.

