Monseñor Celestino Ocampo bendijo la reliquia del pa’i Julio y exhortó a seguir su servicio solidario

Monseñor Celestino Ocampo bendice la reliquia del Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado en una ceremonia religiosa.
Monseñor Celestino Ocampo bendice la reliquia del Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado en una ceremonia religiosa.

YBYCUÍ. Durante la misa de acción de gracias en recordación de los 120 años del nacimiento del Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado, monseñor Celestino Ocampo exhortó a los fieles a seguir su ejemplo de vida de servicio, en el marco del año dedicado al “Bien Común”. La celebración incluyó la bendición de una reliquia consistente en un manto con la imagen del sacerdote, bordada en tela por artesanas de Carapeguá.

Monseñor Celestino Ocampo instó a fortalecer la fe, recordando que Cristo vive, resucitó y permanece en su Iglesia. Destacó el valor de la vida comunitaria en barrios, capillas y parroquias, señalando que los cristianos no deben vivir aislados, sino participar activamente en la comunidad, así como lo hizo el Siervo de Dios, padre Julio Duarte Ortellado.

Añadió que la fe debe vivirse también en la familia, en el ámbito educativo y en todos los espacios, alimentada por la Eucaristía y la oración, tanto personal como comunitaria.

Bordado en tela con retrato de sacerdote Pbro. Julio César Duarte Ortellado.
La reliquia del Pbro. Julio César Duarte Ortellado fue exhibida en un evento relacionado con su causa de canonización.

Las cuatro ruedas de la vida comunitaria

Monseñor Ocampo comparó la vida comunitaria con un carro de cuatro ruedas. La primera es la enseñanza de los apóstoles, es decir, la formación en la doctrina y el catecismo. La segunda es la comunión fraterna, basada en la solidaridad y el compartir con los más necesitados, tal como lo hacían los primeros cristianos.

La tercera rueda es la fracción del pan, la Eucaristía, destacando que el Siervo de Dios Duarte Ortellado fue un gran devoto, pasando largas horas ante el Santísimo Sacramento.

Mons. Celestino Ocampo en hábito religioso sostiene la reliquia, acompañado de personas de la hermandad del padre Julio César Duarte Ortellado.
Mons. Celestino Ocampo presenta la reliquia bendecida del Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado en una ceremonia religiosa.

La cuarta es la oración en común, fundamental para mantener la comunión con Dios y con los demás. “El cristiano que no se forma, se deforma”, dijo el obispo.

Instó a vivir la fraternidad, la solidaridad y el compromiso con el bien común, siguiendo el ejemplo del padre Julio, quien dedicó su vida al servicio de los más necesitados mediante obras como escuelas, hospitales, caminos y parroquias.

Finalmente, llamó a valorar el Día del Señor, la formación cristiana y la Eucaristía, para crecer diariamente en la fe en Jesucristo.

Bendición de la reliquia

Durante la celebración, monseñor Ocampo bendijo el manto que contiene la imagen del sacerdote, elaborado por artesanas de Carapeguá, para que, a través de este signo, los fieles puedan recibir gracias.

Se conmemora la causa de canonización del Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado en un evento dedicado a su memoria.
Se conmemora la causa de canonización del Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado en un evento dedicado a su memoria.

Posteriormente, el manto bendecido, considerado reliquia de tercera clase, fue puesto en contacto con los restos del Siervo de Dios, considerados reliquia de primera clase, como signo de comunión con su testimonio de vida.

El docente jubilado e integrante de la Hermandad Julio César Duarte Ortellado, Arnaldo Larrea, explicó que este acto se realizó en el marco de la causa de canonización del presbítero, destacando el valor espiritual del gesto.

La reliquia será fragmentada y adherida a estampas bendecidas para su distribución entre los fieles de distintas comunidades como reliquia de tercera clase.

Vida y vocación

El Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado nació el 12 de abril de 1906 en Caazapá. Fue hijo de Simón Duarte Jiménez y Juana Bautista Ortellado Espínola. Tuvo seis hermanos, entre ellos Pedro Duarte, quien se desempeñó como primer ministro de Salud Pública del Paraguay.

Julio César Duarte Ortellado con cabello oscuro peinado hacia atrás, serio, frente a un fondo suave y neutro.
El Siervo de Dios Julio César Duarte Ortellado.

Ingresó al Seminario de Asunción a los 14 años. Posteriormente viajó a Roma, donde se formó en el Pontificio Colegio Pío Latinoamericano. Fue ordenado sacerdote el 27 de octubre de 1929, a los 23 años, con dispensa especial de monseñor Juan Sinforiano Bogarín.

En enero de 2021 fue declarado “Siervo de Dios” por el Vaticano, durante el obispado de monseñor Hermes Joaquín Robledo, habilitando así la continuidad del proceso hacia los altares.

Ese mismo año se conformó una Comisión Histórica encargada de investigar su vida, obras y posibles milagros atribuidos a su intercesión.

El sacerdote falleció el 4 de julio de 1943, a los 37 años, a causa de tifus.