En el marco del Día Internacional contra la Homofobia, que se recuerda el 17 de mayo, las organizaciones It Gets Better Paraguay y ASOEDHU lanzaron un proyecto que consideran histórico en Paraguay. El objetivo es recolectar datos estadísticos sobre la población LGBTIQ+ en todo el país. Esta iniciativa busca romper con décadas de silencio e invisibilidad ante el Estado.
El proyecto enfrenta directamente el estigma del número 108, símbolo de persecución. En 1959, bajo el régimen de Alfredo Stroessner, 108 hombres fueron detenidos y expuestos por su orientación sexual. Desde entonces, esa cifra marcó el punto exacto donde el país dejó de contarlos. Hoy, la comunidad busca transformar ese viejo miedo en un registro de presencia real.
La comunidad LGBTIQ+ reclama que, 60 años después, “Paraguay continúa siendo uno de los pocos países de América Latina sin una ley integral contra la discriminación”. A esto se suma la ausencia de datos oficiales sobre la diversidad. “El país nunca incluyó variables sobre orientación sexual o identidad de género en sus instrumentos censales”, señala el comunicado de las organizaciones. Esta carencia genera una invisibilidad oficial que oculta las condiciones de vida reales.

“Durante décadas, la comunidad LGBTIQ+ en Paraguay existió sin que el Estado eligiera verla. Esta iniciativa es nuestra respuesta: vamos a poner en números lo que siempre estuvo ahí. Porque el primer paso para que el Estado cuente a la comunidad es demostrarle que puede hacerlo. Este 17 de mayo, ese silencio se empieza a romper”, dijo Diego Bazán, Presidente de It Gets Better Paraguay y ASOEDHU
Más que 108: contar para visibilizar
La meta es construir una muestra estadística sin precedentes en la historia nacional. Buscan dimensionar el tamaño real de la población para exigir derechos fundamentales. Al documentar su realidad, pretenden obligar a las autoridades a reconocerlos finalmente. El registro colectivo servirá para transformar el silencio en una voz cuantificable.
Desde estas organizaciones aclaran que el proyecto no pretende reemplazar al Estado, sino que busca anticiparse a su labor oficial. Se plantea como un peldaño necesario para lograr la inclusión en el censo nacional. Demostrar que es posible recolectar estos datos es clave para el éxito del movimiento.
Un ejercicio previo ya se realizó durante la Marcha de las Memorias en septiembre de 2025, donde una plataforma digital permitió participar de forma anónima: ser parte sin exponerse, y reveló resultados sorprendentes. El uso de una plataforma digital anónima incrementó la participación en un 80%.
