Crecimiento y desigualdad en Paraguay: esto revela último informe del PNUD

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Cocina comedor de la precaria escuela básica N°6223 Cacique Eusebio Benítez, de la comunidad Ñuhovy de Repatriación, Caaguazú.Victor Daniel Barrera Burgos

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en conjunto con otras organizaciones, presentó esta mañana un informe regional sobre desarrollo humano titulado “Bajo presión: Recalibrando el futuro del desarrollo en América Latina y el Caribe”, que analiza avances y desafíos sobre desigualdad, brechas digitales y cambio climático. A continuación, te contamos todos los detalles del reporte.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lanzó esta mañana el informe regional titulado “Bajo presión: Recalibrando el futuro del desarrollo en América Latina y el Caribe”, que informa sobre avances en desarrollo humano en la región y las presiones crecientes que ponen en riesgo el bienestar de las personas.

El reporte apunta que la región ha mejorado indicadores como salud, educación e ingresos, pero advierte que estos avances han sido “desiguales”, se han “desacelerado” desde mediados de la década de 2010 y son vulnerables a “retrocesos”.

La desigualdad en países de la región, incluido Paraguay, persiste debido a que más de la mitad de la población regional carece de mecanismos adecuados para enfrentar crisis económicas, climáticas o sociales, indican.

Cecilia Vuyk, Ana María Baiardi y Carlos Paris asintiendo en el panel.
Cecilia Vuyk, oficial de desarrollo sostenible e inclusivo del PNUD y Ana María Baiardi, gerenta de Género, Inclusión y Diversidad del CAF y Carlos Paris, viceministro del MDS.

El documento fue presentado en conjunto con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Ministerio de Desarrollo Social (MDS).

¿Qué dice el reporte sobre desigualdad en Paraguay y la región?

Algunos datos del informe sobre la región: el índice de Desarrollo Humano cayó del 0,7 % en los años 90, al 0,2 % en el periodo más reciente.

Gráfico que muestra la distribución de la pobreza y vulnerabilidad en América Latina y el Caribe, sin personas visibles.
Un gráfico ilustra la pobreza y vulnerabilidad en América Latina y el Caribe desde 2000 hasta 2023.

“Aunque la pobreza se redujo a la mitad en veinte años, un 25% de la población sigue viviendo en pobreza y un 31% en situación de vulnerabilidad”, explican. Además, en el 2025, la “incertidumbre regional” se situó un 50% por encima del promedio mundial.

Sobre Paraguay, afirma el informe que forma parte del grupo de países de “ingresos medios-altos”, pero no ha logrado traducir ese estatus en desarrollo humano a causa de la desigualdad.

Paraguay, “se ubica dentro del patrón regional donde una proporción significativa de la población permanece en situación de vulnerabilidad, es decir, justo por encima de la línea de pobreza, con alto riesgo de recaer ante shocks económicos o climáticos”, reafirma.

Más datos sobre desigualdad que persiste en Paraguay

El documento también cuenta con un capítulo especial sobre la brecha digital en el país y en el continente. Por ejemplo, expresa que si bien la conectividad ha mejorado en Paraguay, presenta brechas significativas de acceso a Internet por nivel de ingresos.

Los hogares del quintil más alto tienen un acceso sustancialmente mayor que los del quintil más bajo. Persiste una brecha urbano - rural marcada en el acceso a conectividad digital, limitando ello las oportunidades de desarrollo de las personas, expresa el reporte.

Desde el PNUD, afirman que “la resiliencia debe ser un eje central del desarrollo. Para Paraguay, esto implica reducir desigualdades estructurales, fortalecer la infraestructura digital y climática y consolidar la confianza en las instituciones, para que los avances en desarrollo humano se traduzcan en bienestar efectivo para toda la población”.

Instan a “diálogo informado” para atacar causas de la desigualdad en Paraguay

José Vicente Troya, representante del PNUD en el país, instó a mantener un diálogo informado, en base a este reporte, para construir las “respuestas necesarias”.

“El diálogo es especialmente relevante porque abre una conversación informada sobre qué implica poner la resiliencia en el centro de las políticas públicas, cómo recalibrar nuestros instrumentos, instituciones e infraestructuras, y cómo hacerlo de manera coherente con las prioridades nacionales”, aseguró.

Ana María Baiardi, gerenta de género, inclusión y diversidad de la CAF, agregó que la inclusión de género, discapacidad y la diversidad étnico-racial, son ejes transversales para el desarrollo en la región. “Acompañamos a los países combinando financiamiento, asistencia técnica y generación de conocimiento para fortalecer políticas públicas de igualdad”, dijo.