Organizan gran peregrinación a Jahapety, lugar de martirio del fray Juan Bernardo

Organizan gran peregrinación a Jahapety, lugar de martirio del Fray Juan Bernardo.
Peregrinación a Jahapety, el lugar de martirio del fray Juan Bernardo. Archivo.Gentileza

En el marco de los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, la comunidad franciscana del Paraguay organiza una gran peregrinación hasta Jahapety, en el departamento de Caazapá, sitio considerado de profundo valor espiritual por ser el lugar de martirio del fray Juan Bernardo Colmán. La actividad se realizará el próximo domingo 31 de mayo y se espera una amplia participación de fieles.

La iniciativa es impulsada por distintas organizaciones vinculadas a la espiritualidad franciscana, en un año considerado especial para esta congregación religiosa a nivel mundial. El evento religioso propone una jornada de reflexión, oración y comunión entre creyentes que deseen sumarse a esta experiencia de fe.

La salida está prevista desde la Parroquia San Francisco de Asís, ubicada sobre las calles Herrera y Caballero, en Asunción. Según el cronograma, los peregrinantes deberán presentarse a las 04:30 de la madrugada del 31 de mayo, horario fijado para el inicio del viaje rumbo a Jahapety.

La organización prevé el traslado en buses especialmente dispuestos para la ocasión, con retorno estimado a las 17:30 del mismo día. El costo del pasaje fue fijado en G. 150.000, monto que incluye el traslado de ida y vuelta, además de un desayuno tradicional.

La liturgia será presidida por el Nuncio Apostólico en Paraguay, monseñor Vincenzo Turturro. Foto de referencia.
La liturgia será presidida por el nuncio apostólico en Paraguay, monseñor Vincenzo Turturro. Foto de referencia.

El momento central de la actividad será la celebración de la Santa Misa en el sitio de Jahapety a las 10:00. La ceremonia contará con la presencia del nuncio apostólico en Paraguay, monseñor Vincenzo Turturro, quien presidirá la liturgia. Asimismo, estará acompañado por el obispo de Caazapá, monseñor Marcelo Benítez Martínez, miembro de la Orden de los Frailes Menores (OFM).

Desde la organización destacaron la relevancia de esta celebración, no solo por el aniversario franciscano, sino también por la figura del mártir fray Juan Bernardo, cuyo martirio se conmemora cada 2 de mayo.

Indicaron que el sitio de Jahapety constituye un lugar de profunda devoción para numerosos fieles, quienes cada año acuden para rendir homenaje. La coordinación del evento está a cargo de los Adoradores Eucarísticos Franciscanos y la Orden Franciscana Seglar.

Cien personas se reúnen en Jahapety para rendir homenaje a fray Juan Bernardo en una ceremonia al aire libre.
Cada año, los fieles se reúnen en Jahapety para rendir homenaje a fray Juan Bernardo en una ceremonia al aire libre.

Los interesados en participar pueden comunicarse a los números habilitados por la organización para reservas y consultas: (0981) 384914 y (0982) 486503.

Martirio de fray Juan Bernardo

La figura de fray Juan Bernardo Colmán está profundamente ligada a los primeros tiempos de la evangelización franciscana en el territorio paraguayo, en un contexto marcado por tensiones entre los misioneros y algunos grupos indígenas. Su labor pastoral se desarrollaba en zonas rurales y de difícil acceso, donde buscaba establecer comunidades cristianas y promover la enseñanza del Evangelio.

Fray Juan Bernardo Colmán, primer mártir mestizo paraguayo.
Fray Juan Bernardo Colmán, primer mártir mestizo paraguayo.

Según la tradición transmitida por la Iglesia, el religioso fue atacado en la zona de Jahapety, en el actual departamento de Caazapá, mientras cumplía su misión evangelizadora. Se presume que el hecho ocurrió durante un momento de conflicto en el que el fraile decidió mantenerse firme en su fe, lo que finalmente le costó la vida.

Los relatos históricos y orales coinciden en que su muerte fue considerada un acto de martirio, al haber sido consecuencia directa de su compromiso religioso. Por ello, su figura fue adquiriendo relevancia con el paso del tiempo dentro de la comunidad franciscana, que lo reconoce como un testimonio de entrega y fidelidad a sus creencias.