Pilar consolida su identidad histórica como la Auténtica Perla del Sur

Fachada de la Basílica Menor Nuestra Señora del Pilar.
La fachada de la Basílica Menor Nuestra Señora del Pilar es uno de los atractivos turísticos de la ciudad de Pilar.Edgar Vázquez

La ciudad de Pilar obtuvo el registro oficial de la denominación “Auténtica Perla del Sur” ante la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi). El reconocimiento fortalece la identidad histórica y cultural de la capital de Ñeembucú, y proyecta a la ciudad con mayor fuerza dentro del circuito turístico nacional.

Luego de varios años de trabajo, investigaciones históricas y gestiones institucionales, la ciudad de Pilar fue reconocida oficialmente como la “Auténtica Perla del Sur”, según la resolución emitida por la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual.

El principal impulsor de esta iniciativa fue Jorge Gutiérrez, de la Cámara de Comercio de Pilar, quien destacó que la obtención del registro es el resultado de un arduo proceso orientado a proteger y preservar el patrimonio intangible de los pilarenses.

“Se trata de un logro importante para la ciudad, porque resguarda un símbolo de identidad que forma parte de la memoria colectiva de nuestra comunidad”, expresó.

Por su parte, el intendente municipal Fernando Ramírez (ANR) celebró con satisfacción la resolución y afirmó que este reconocimiento posiciona aún más a Pilar dentro del circuito turístico del país.

Recordó que años atrás fue convocado un concurso para establecer una marca ciudad. En aquella ocasión, el ganador fue el joven Cristian Pérez, y desde entonces la denominación comenzó a utilizarse en materiales audiovisuales, documentos institucionales y hojas con membrete de la Municipalidad.

Ramírez resaltó además el valioso aporte de gestores culturales e historiadores locales, quienes contribuyeron con investigaciones y documentos que permitieron dar sustento y autenticidad al proceso de registro.

Una historia ligada al mariscal López y Juanita Pesoa

El jefe comunal explicó que, de acuerdo con relatos históricos, antes del inicio de la Guerra contra la Triple Alianza (1864-1870), el mariscal Francisco Solano López realizaba frecuentes recorridos por las costas del río Paraná por encargo de su padre, Carlos Antonio López.

En uno de esos viajes conoció en la localidad de Yabebyry, actual departamento de Misiones, a Manuela Juana Paula Pesoa, conocida como Juanita Pesoa. Con el tiempo, la relación entre ambos se consolidó y tuvieron tres hijos: Emiliano, Adelina Costanza y José Félix.

Juanita Pesoa fue trasladada a la ciudad de Pilar, donde se radicó de manera definitiva. Según relató Ramírez, con el paso del tiempo Solano López intensificó sus viajes hacia esta zona, y cuando se le preguntaba hacia dónde se dirigía, respondía: “Voy a ver a mi Perla del Sur”.

Esa expresión, transmitida de generación en generación, fue adoptada por los pilarenses como un emblema de identidad y pertenencia, hasta convertirse en la denominación que hoy cuenta con respaldo oficial ante la Dinapi.

Un legado histórico para la ciudad

Juanita Pesoa nació el 23 de junio de 1834 en la ciudad de Yabebyry, territorio que en aquella época formaba parte geográficamente de Ñeembucú. Falleció el 5 de febrero de 1916 en la ciudad de Pilar.

La historia también señala que fue compañera de Francisco Solano López mucho antes de la llegada de Elisa Lynch a Paraguay.

Con este registro, Pilar consolida oficialmente una denominación profundamente arraigada en su memoria histórica.

La “Auténtica Perla del Sur” deja de ser solamente una expresión popular para convertirse en un símbolo protegido, que refuerza la identidad cultural de la comunidad y abre nuevas posibilidades de promoción turística, histórica y patrimonial para la capital departamental de Ñeembucú.