San Pedro, regado por importantes cauces hídricos, no se prepara para enfrentar El Niño

Río Paraguay en Puerto Antequera.
Río Paraguay en Puerto Antequera. Omar Acosta

SAN PEDRO. El departamento de San Pedro, atravesado por una red de ríos, arroyos, humedales y lagunas, enfrenta con preocupación la inminente llegada del fenómeno climático El Niño, sin que hasta el momento exista un plan de acción concreto para mitigar sus efectos. La situación genera inquietud entre las familias ribereñas que dependen de la pesca y de las olerías.

Mientras la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) anunció la activación de medidas preventivas en otras zonas del país, en San Pedro aún no se observan acciones concretas de preparación. A nivel nacional se habla de limpieza de cauces, coordinación con municipios y habilitación de albergues temporales, pero estas tareas todavía no se reflejan en el segundo departamento.

El ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, Arsenio Zárate, informaba que el Gobierno inició los trabajos preventivos ante el posible ingreso del fenómeno El Niño, previsto para finales de agosto y que, de acuerdo con los últimos reportes técnicos, tendría una intensidad fuerte. Asimismo, señaló que se mantienen coordinaciones con instituciones estatales, gobernaciones e intendencias para ejecutar medidas antes de la llegada de las lluvias intensas.

San Pedro concentra numerosos cauces hídricos que históricamente provocan inundaciones y afectan a cientos de familias. El río Aguaraymí impacta en los distritos de Tacuatí, Nueva Germania, Santa Rosa del Aguaray, San Pablo y San Pedro de Ycuamandyyú. Cada vez que aumenta su caudal, desborda con facilidad y pone en riesgo a más de 600 trabajadores de las olerías instaladas en sus márgenes.

El río Jejuí también representa una amenaza constante para las comunidades ribereñas, especialmente en San Pedro de Ycuamandyyú. A ello se suman otros importantes cauces, como los ríos Aguaray Guazú, Verde e Ypané, además de numerosos arroyos y humedales distribuidos en distintos puntos del departamento.

Los humedales del Yetyty y la cuenca del río Paraguay incrementan la vulnerabilidad de varias comunidades, especialmente en Puerto Antequera, donde gran parte de la economía depende de la pesca y de la actividad portuaria. En esa ciudad funcionan además puertos y silos privados desde donde se exportan granos, por lo que una crecida importante también tendría consecuencias económicas.

El deterioro de los caminos rurales y de varias rutas pavimentadas agrava aún más el panorama. Las lluvias intensas podrían dejar completamente aisladas a numerosas comunidades, dificultando el traslado de personas, alimentos, asistencia médica y ayuda humanitaria.

Entre autoridades locales y pobladores urge un plan serio, coordinado y con recursos suficientes para enfrentar los posibles efectos del fenómeno El Niño. Es de consideración indispensable la participación conjunta del Gobierno Central, la Gobernación, los municipios, las instituciones públicas y el sector privado.

Hasta ahora, las acciones en San Pedro han sido mínimas. El único antecedente fue una reunión convocada por la Municipalidad de San Pedro de Ycuamandyyú para conformar una comisión de emergencia, aunque sin recursos económicos ni un plan operativo definido, lo que mantiene la preocupación ante la proximidad de la temporada de lluvias.