Los devotos de la Virgen Nuestra Señora del Rosario dieron inicio hoy al programa de festejos patronales de Luque con la tradicional “Bandera jere”, manifestación de fe folclórica que busca rescatar una de las expresiones socioculturales características de las antiguas fiestas patronales del país.
La imagen de la protectora de la comunidad salió del santuario alrededor de las 9:30 y fue trasladada en una carroza de flores de orquídeas especialmente adornada. La procesión recorrió distintas calles del microcentro luqueño hasta llegar al Mercado Municipal y retornar a la Iglesia. En el trayecto, centenares de fieles saludaron a la protectora de la pujante vecina ciudad de Luque.

La tradicional caravana estuvo acompañada por un grupo de bailarinas, quienes danzaron al ritmo de una bandita típica mientras portaban alcancías para recibir el “jopói” (aportes voluntarios de los feligreses).
Esta gentileza es denominada “Jopói Tupãsýme guarã”, que significa regalo u ofrenda para la Virgen. Los aportes recaudados durante el recorrido serán destinados a solventar las actividades religiosas del santuario.
El recorrido incluyó las calles Cerro Corá, avenida Humaitá, Capitán Bado, Javier Bogarín, 14 de Mayo, Pedro Juan Caballero y avenida General Aquino, para posteriormente retornar al santuario mariano.

La “Bandera jere” constituye una tradición que busca mantener vivas las costumbres religiosas y culturales de generaciones anteriores, incorporando música, danza y participación comunitaria en homenaje a la Virgen del Rosario.
La fiesta patronal reúne cada año a numerosos devotos y familias luqueñas que salen a las calles a recibir y saludar a la santa patrona de la ciudad.
Este año -como todos los años- los feligreses participaron y brindaron homenaje con actividades religiosas y culturales organizadas en honor a la protectora de la ciudad, muchas de ellas realizadas durante la procesión.
El punto principal fue en el mercado, donde los centros comerciales más emblemáticos de la zona prepararon un festín, además de comidas que se repartieron entre los presentes.
En ese sentido, Mons. Enrique Meyer compartió un mensaje con todos los presentes, pidió a todos seguir viviendo la fe a la Virgen Nuestra Señora del Rosario con devoción.
Pueblo unido
“Es un pueblo muy unido, que se reúne cada año a celebrar en un entorno familiar y de amigos. Es por eso que agradecemos al Señor por su presencia en nosotros para que cada año podamos seguir compartiendo la espiritualidad en compañía de todos”, reflexionó monseñor Meyer.
El grupo musical que acompañó la procesión fue el “Elenco Folklórico Luque Poty”, integrado por mujeres adultas, y Otoño Feliz, integrado por mujeres adultas mayores. Además, durante la procesión participaron cantantes y bailarines que ofrecieron su arte a la Virgen Nuestra Señora del Rosario. Mañana, domingo, habrá misa a las 8:00; 16:00 y 19:00.
Las celebraciones continuarán durante los próximos días y tendrán su jornada central el 7 de octubre, fecha dedicada a la Virgen Nuestra Señora del Rosario.
