La Coordinación Nacional de Pastoral Indígena (Conapi), órgano de la Conferencia Episcopal Paraguaya, aclara que Samaniego Florenciano “no pertenece a esta institución ni a ninguno de los equipos locales de la Conapi, siendo erróneas las informaciones difundidas al respecto”.
El comunicado añade que “el mismo realiza trabajos de voluntariado, cooperando con las personas más necesitadas, en este caso, con nuestros hermanos indígenas que se encontraban heridos como consecuencia del violento e ilegítimo atropello”.
En cuanto a su participación en los hechos que se le acusa, la Conapi explica que desconoce la “existencia de tales actos, así como la participación del mismo” y consideran que se trata de situaciones “improbables”, por lo que exigen que se esclarezca el caso.