Los legisladores afirman que el juicio político es una decisión propia del parlamento paraguayo y, a pesar de que es trascendental, nada tienen que opinar de ello.
Afirman que en la región se revive el imperialismo “y la política del gran garrote” que consiste en “poner contra las cuerdas” con amenazas económicas y de bloqueo.
Critican que esta decisión tan drástica para la región y el Paraguay se tome “en caliente”, “de forma arbitraria, mezquina y aprovechando esta coyuntura se vota el ingreso de Venezuela al Mercosur, desconociendo otra vez la posición del parlamento paraguayo”. Criticaron la política exterior de su país al afirmar que tienen una posición de genuflexión con respecto a intromisiones de argentinos y brasileños.
Finalmente, los legisladores hicieron llegar su solidaridad como orientales, demócratas y republicanos dejando en claro su posición política.