Los encargados explicaron que los trabajos sufrieron un leve retraso durante la ejecución del túnel, debido a que en la mencionada intersección había una aductora de agua potable de la Essap, que no figuraba en los planes.
Indicaron que se debió trabajar puntillosamente en el lugar, ya que esta aductora abastece el 40 por ciento de la demanda de la ciudad.
“Si no solucionábamos ese inconveniente ahí, la ciudad hubiese estado sin agua por mucho tiempo”, expresó Gerardo Buongermini, fiscalizador de la obra por la Facultad de Ingeniería de la UNA.
Por su parte, Cristaldo sostuvo que “solamente quedan unos pocos metros, y si todo va bien, no tenemos nada importante, prevemos para finales de este mes la apertura de esta avenida”.
