La visita a la ciudad de San Pedro de Ycuamandyyú se dio con el objetivo de entregar aportes e implementos agrícolas para pequeños productores de la zona. Ante los asistentes, en su mayoría productores que se congregaron en el taller de la Municipalidad, el primer mandatario dio un discurso con bastantes promesas y sentimentalismos en el que dijo, entre otras cosas, que le duele la necesidad de la gente y que desea ser útil para el país.
“A mí no me mareó la presidencia. No me olvido de que cuando ustedes me llevaron con votos al cargo, el Presidente pasó a ser el empleado de ustedes”, declaró al tiempo de confesar que duerme “con mucha preocupación” todas las noches, porque, según dijo, eso ocurre con todos los presidentes que son responsables. Contó además que miembros de su gabinete le propusieron traer cifras para demostrar cuánto se había avanzado en obras de gobierno, pero él prefirió no traerlas. “Les dije: 'No, vamos a ver cuánto falta'”, expresó.
Con respecto a los reclamos de sectores como los agricultores y productores, dijo que ninguno está fuera de lugar. “El problema de los paraguayos es mi problema. Nosotros tenemos que venir acá, no ustedes allá”, dijo y añadió que los ministros deben tener contacto directo con los productores. “No más intermediarios, cada ministro vendrá y se pondrá a disposición del gobernador, y el gobernador del intendente, porque somos gobierno para todos los paraguayos”, mencionó y añadió que no habrá discriminación por partidos porque “para el Presidente en este momento no hay colores”.
Se refirió también a los paraguayos que se ven en la obligación de salir del país en busca de oportunidades laborales. “Ya decía antes de ser presidente: ya no quiero escuchar más 'paraguayo iguapo en Argentina', 'en España'. Quiero paraguayos guapos pero acá en Paraguay”.
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Pidió a los pobladores que no le agradezcan por la ayuda, pues es "obligación del Gobierno". Una vez más, prometió construir “no solo casas, sino un barrio” para la gente que vive en la zona ribereña cercana al Palacio de Gobierno. Finalizando el discurso, reconoció que aún queda mucho por hacer en el país. “Lo que no hacemos es porque no lo permiten, pero no por falta de esfuerzo”, expresó.
