Llevado a juicio por bailar

Hace seis meses Bruno Almada realizó una performance en la Plaza de Armas de Asunción. Una fiscala lo acusó por actos exhibicionistas y ahora la causa fue elevada a juicio oral. Grupos sociales realizan una campaña para lograr que se lo desvincule.

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En la noche del 17 de mayo de este año, el artista y performer Bruno Almada (26) caminó envuelto en plástico entre el público que asistía al Besatón, una convocatoria que ya es casi una tradición anual de la comunidad LGTBI (Lesbianas, Gais, ​ Bisexuales, Transexuales e Intersexuales​​). A medida que avanzaba se iba despojando de ese envoltorio, hasta quedar en shorts y una camisilla recortada. Hacia el final, hurga en sus shorts y extrae un frasco de purpurina, cuyo contenido esparce. Era parte de una performance titulada ''Paraguay no me mates". 

Tras 6 meses de ''investigación'' de esta actuación, la fiscala Carmen Bogado decidió acusar y elevar a juicio oral la causa contra Almada, por la figura penal de actos exhibicionistas.

La ilustradora Adriana Peralta plasmó así la performance de Bruno en el Besatón.

 

 

Esa noche también había en la plaza de Armas niños en situación de indigencia, desplazados por la crecida del río Paraguay. La coincidencia convirtió a los chicos en espectadores de la performance, hecho que derivó en que un sector de la sociedad se escandalizara y denunciara que ''se exponía a menores a actos exhibicionistas”.

Ricardo González, entonces ministro de la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia, presentó la denuncia cuando el video de la performance se viralizó.

Una vez transcurridos seis meses de etapa investigativa, el 25 de noviembre pasado finalmente la fiscala acusó a Bruno y se elevó la causa a juicio oral, a cargo del juez Gustavo Amarilla

La defensa de Almada recusó a la fiscala por parcialidad manifiesta y ahora el caso pasó a manos de la agente fiscal María José Abed. El siguiente paso es una audiencia preliminar en la que volverán a intentar el sobreseimiento del joven artista, o en todo caso, el criterio de oportunidad, una salida procesal para hechos considerados insignificantes.

De acuerdo al artículo 132 del Código Procesal Penal, los actos exhibicionistas tienen una expectativa de pena de 1 año de prisión o multa

Almada comentó en un contacto telefónico con ABC Color que tiene también la opción de argumentar que ''no se encontraba en sus cabales”, ante lo cual podrían ordenarle seguir tratamiento psiquiátrico. ''Esa sería una forma de evadir la condena, solo que no es justo porque fue solo un baile donde no hubo víctimas”, mencionó.

Las organizaciones sociales que respaldan a Bruno Almada, conocido también en el ambiente artístico como Bruno A. Comas y Vena Rota, activan para que el Ministerio Público lo desvincule del proceso, pues no consideran justo que un artista que presentó un espectáculo de danza ahora se vea involucrado en una causa judicial.

En sus posteos ponen de resalto el peligro de que se criminalice la expresión artística y la hipocresía de no preocuparse por la situación integral de los niños que en ese entonces vivían en espacios públicos.

Estas organizaciones expusieron también que la fiscala Bogado no se tomó el tiempo de reunir pruebas que pudieran quizá favorecer a Bruno, y afirman que no individualizó a ninguna de las supuestas víctimas del acto exhibicionista, por lo que la acusan de parcialidad manifiesta.

Incluso, la comunidad LGTBI denunció que la Fiscalía solicitó al jefe de Criminalística del Departamento de Investigación de Delitos de la Policía Nacional que identifique a todas las personas que se besaron durante el festival, anotando sus nombres completos, direcciones y antecedentes. En resumidas cuentas, una lista, que remite a la oscuridad de la dictadura, cuando se identificó a 108 homosexuales. Los miembros de la organización Somos Gay consideran por eso que la medida judicial es una forma de amedrentamiento y persecución hacia la comunidad homosexual.

 

En su cuenta de Instagram, el performer explica su situación:

 

Bruno mencionó a ABC Color que seguirá luchando por el respeto a la libertad y mencionó que numerosas organizaciones sociales y de derechos humanos lo está respaldando para lograr su sobreseimiento.

También quiso enviar el mensaje de que a cualquier persona puede pasarle lo que a él, pues no es responsable de que hubiera niños desamparados en la plaza esa noche. "¿En qué plaza de Paraguay no hay niños en situación de calle hoy en día?", se preguntó . 

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