“El clavo está descendiendo de manera normal y estamos esperando. Hacemos radiografías periódicas”, dijo a ABC Cardinal el Dr. Hugo Casartelli. La niña es hija de un carpintero, por ello habría tenido acceso fácil al objeto.
Explicó que le suministran a la paciente una dieta especial y lubricantes para ayudar a que el objeto baje normalmente. “Esperamos que no cause demasiado daño al intestino”.
Pese a ser un objeto punzante, la pequeña no presenta dolor alguno o molestia, indicó. Sostuvo que por la ubicación que tiene el clavo, es un riesgo innecesario para la paciente una cirugía, por ello recurren a otro método que funciona sin daños hasta el momento.
