Religioso habla de ejecución en Kurusu de Hierro

Monseñor Pablo Cáceres, vicario de la Diócesis de Concepción, criticó el trabajo de las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) durante un operativo en Kurusu de Hierro, el viernes. Habló inclusive de que hubo ejecuciones y que se plantaron evidencias.

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El religioso se refirió acerca del confuso enfrentamiento ocurrido hace más de una semana en Kurusu de Hierro, en el que fallecieron dos personas vinculadas -por las mismas FTC- con el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), 

En entrevista con Radio Cardinal, el vicario dijo que es una calamidad lo que está pasando en la zona. “No se puede defender lo que hicieron los militares, fue una ejecución abierta”, manifestó. Contó que luego del enfrentamiento, se trasladó al lugar, donde se hallaron unas 200 vainillas servidas. “Es evidente que plantaron las evidencias”, afirmó al respecto.

Otro aspecto que le llamó la atención al llegar al sitio donde ocurrió el tiroteo, fue que desde las 18:30 hasta la medianoche, los heridos estuvieron retorciéndose del dolor. Luego fueron trasladados por la camioneta de las Fuerzas Armadas hasta el Hospital de Santa Rosa del Aguaray, contó. “Es una verguenza para el verde olivo paraguayo lo que están haciendo”, sentenció.

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Indicó que cuando se produce este tipo de hechos, lo lógico sería esperar al médico forense y a la Fiscalía para que se haga el levantamiento del cadáver, pero en el caso del viernes pasado no lo hicieron, pues la fiscal de turno Carolina Quevedo no fue hasta el lugar por indicaciones del Coronel Ramón Benítez, debido a que no había seguridad.

Criticó también el hecho de que simplemente por que los involucrados tenían el apellido “Ovelar”, ya serían parientes e inclusive colaborarían con miembros del grupo armado. “Los Ovelar son de Loreto, le conozco a ellos, no tienen relación, afinidad, no son parientes, ni vecinos del que se encuentra en la cárcel”, indicó.

“Por solo tener el apellido de Ovelar nomás ya le persiguen. Los militares se manejan por los apellidos de los que integran el grupo criminal, le persiguen al que tiene (el apellido) Varios dirigentes de la iglesia viven con temor”, dijo el sacerdote. 

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Según Cáceres, la familia atacada es muy trabajadora y honorable. Contó que tienen siete héctares de maíz en su casa, y cuando fueron a buscar al ganado que tenían a unos 600 metros detrás de su vivienda, fueron atacados por los militares. El que falleció, Hermenegildo Ovelar, tenía pantalones cortos, “no como dicen que estaba vestido con ropa camuflada y no participaban de ninguna reunión”, resaltó.

Hermenegildo Ovelar es hermano de Domingo Ovelar, integrante del EPP. El tío de este, Marcos Ovelar, fue disparado durante dicho enfrentamiento, pero murió unos días después ya en Asunción. María Gloria Gónzalez es la última afectada directa, quien resultó herida.

El EPP es un grupo criminal detestable, que secuestra, asesina, es condenable desde todo punto de vista, pero tampoco van a exterminarlos haciendo terrorismo desde el Estado y persiguiendo a gente inocente, a familias pobres y por inutilidad de la FTC no se los agarra”, criticó.

Esta aparente persecución irresponsable de los militares hace que los pobladores de la zona vivan atemorizados, no solamente por el grupo criminal, sino también por los miembros de las FTC. “(La gente) vive atemorizada por el grupo criminal, pero ahora tiene más miedo de los militares, ellos tienen el deseo de matar y matan y nadie dice nada, se denuncia y nadie hace caso”, añadió.

Con respecto al respaldo que dio el presidente de la República, Horacio Cartes, a los integrantes de FTC esta mañana en la Expo Norte, indicó que tiene que aceptar “la metida de pata” que cometieron, y buscar otras fórmulas. 

Sobre la supuesta relación del narcotráfico con el EPP, indicó que hace cuatros años, ellos ya denunciaban dicho vínculo. De hecho, esto continúa igual, pero nadie hizo caso, lamentó. Mencionó también que recibe amenazas y que tiene miedo, pero que seguirá trabajando en la zona.

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