Los países escandinavos dominan esta clasificación de 179 países realizada en base a una serie de criterios como salud maternal, educación, nivel de ingresos y estatuto de las mujeres.
Entre los países de América Latina y el Caribe destaca Guatemala (129) , Paraguay y Honduras (109) figuran entre los peores países de la región para ser madre.
Los últimos diez países de esta clasificación son todos países africanos, entre ellos Sierra Leona (169, ex aequo con Haití) , Republica Centroafricana y Republica Democrática del Congo. Nueve de estos diez países africanos son actualmente escenario de conflictos armados.
Finlandia, primero el año pasado, pierde un puesto este año, y Australia, noveno, es la única nación no europea del top 10. Entre los mejores de América Latina se encuentran Argentina, en el puesto 36, Cuba (40) y Chile (48). En Europa, España logra el puesto 7, antes de Francia (23) y Reino Unido (24) .
Estados Unidos cayó este año del puesto 31 al 33, detrás de Japón (32) , Polonia (28) y Croacia (30). Según este informe, las mujeres estadounidenses tienen diez veces más probabilidades de morir en parto que las polacas. Incluso, corren el riesgo más grande entre todos los países desarrollados.
Las disparidades en términos de mortalidad infantil son muy grandes, como destaca el informe. Así, entre los 10 primeros países del ranking, una mujer de cada 290 perderá a un niño antes de que éste cumpla 5 años, contra una sobre ocho entre los 10 países peor clasificados.
Estas cifras confirman que la riqueza económica de un país no es el único factor de bienestar para las madres. Las noruegas, subraya la presidente de la ONG Carolyn Miles, “son efectivas ricas pero invierten también esta riqueza en la salud de las madres y de los niños y hacen de esto una prioridad”.
