El compatriota comentó que el pasado 30 de enero el encargado de su vivienda en Yaguarón llegó hasta la Capital para enviarle una encomienda consistente en carátulas impresas de su CD, regalos típicos de nuestro país y otros objetos que suele entregar en sus conciertos.
Normalmente los envíos tardan doce días y debido a que quería asegurar que le llegara sin mayores retrasos empezó a hacerle un seguimiento. Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando llamó al Correo Paraguayo desde Japón y le dijeron que “la encomienda no existía y nunca fue depositada”.
El afectado les dio el número de comprobante y luego le cortaron la llamada. Debió realizar una media docena de llamadas más para que le dijeran que recién ayer martes 05 de febrero la encomienda fue depositada, lo cual es falso, dado los comprobantes que posee, según aseguró.
Al parecer el paquete se extravió en las oficinas del Correo, pero dada la insistencia del destinatario los funcionarios pudieron encontrarlo y allí recién procesarlo.
También mencionó que varios empleados lo trataron de mala manera, aunque destacó que encontró gente muy cordial y que le ayudó en la búsqueda.
Otra situación bastante enojosa que pasó fue en una anterior ocasión, cuando al encargado de depositar la encomienda, Tomás Couxirat, le quisieron cobrar el doble de lo que correspondía al paquete. “Tuvo que regresar a Yaguarón con la encomienda, volver a Asunción unos días después de reunir el dinero y al final le cobraron el mismo monto anterior”, refirió quejándose del contratiempo.
Barboza ahora aguarda la encomienda pero dijo que para asegurar el envío debió realizar varias llamadas a Paraguay y pasar momentos de nerviosismo. “Nosotros utilizamos muchísimo el correo, y debe haber más gente que lo hace, pero en estas condiciones el pésimo servicio produce fastidio”, resaltó y pidió a las autoridades responsables del Correo tomen cartas en el asunto para que no se repita este tipo de situaciones.
