El equipo de investigación se encuentra en Nanawa, Chaco paraguayo, desde el pasado sábado. La extranjera se llama Esther Breithoff, quien está realizando su doctorado en el Departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad de Bristol del Reino Unido.
Por la Secretaría Nacional de Cultura la acompaña la también arqueóloga Alisson Ruth, funcionaria del ente, de acuerdo a un comunicado de la entidad.
Breithoff lleva a cabo su tesis titulada “Los Paisajes de conflicto de la Guerra del Chaco”.
El trabajo tiene como fin dar cuenta de la destrucción del paisaje indígena y menonita por el conflicto bélico y las armas modernas y como parte de los objetivos a ser investigados se encuentran las estructuras arqueológicas de los fortines militares que sobreviven hasta la fecha y representan parte del Patrimonio Cultural.
La mujer realiza una búsqueda intensiva de vestigios de la guerra del Chaco de Paraguay contra Bolivia. La expedición culminó este viernes.
La investigación servirá como una fuente inglesa para gente no familiarizada con el idioma español.
Lo más importante tanto a nivel nacional como internacional fue la excavación y evaluación arqueológica del Fortín Nanawa, en colaboración con los técnicos de la SNC y las Fuerzas Armada del Paraguay, lo que representó el primer estudio arqueológico de un Fortín de la Guerra del Chaco.
La SNC dice que la primera batalla de Nanawa correspondiente a la Guerra del Chaco, entre Bolivia y el Paraguay, se libró en el Chaco Boreal desde el 20 al 26 de enero de 1933.
Fue el primer intento del ejército boliviano por capturar el estratégico fortín Nanawa que le abría las posibilidades de avanzar hacia el norte (Arce-Isla Poí) o, en su defecto, avanzar hacia el este para salir al río Paraguay a la altura de la ciudad de Concepción ubicada sobre la margen derecha de ese río.
