“Quiere que quede indefensa”

La joven que denunció al profesor Cristian Daniel Kriskovich por acoso sexual afirma que su táctica ahora es amedrentarla a ella y a todos los que la acompañan, para dejarla indefensa. El docente, que admitió el acoso, la denunció por “dañar su imagen”.

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“No dejo de recibir amedrentamiento por parte de este señor, hacia las compañeras que me apoyan. Entonces digo basta. Que haga mea culpa y admita lo que hizo”, dijo a ABC Cardinal María Belén Whittingslow, la estudiante que denunció el acoso del docente.

Según la sentencia con que se puso punto final al caso, el docente de la Universidad Católica “solamente galanteó y cortejó” a la joven, argumento con que la justicia terminó por dejar de lado el asunto, incluso antes de peritar el teléfono de la afectada para acceder a los mensajes con el acoso, pues días antes el docente presentó una declaración jurada admitiendo la existencia de los mismos, pero para la Fiscalía no fue acoso.

Ahora la joven, por insistir en exigir justicia, fue demandada por el cuestionado maestro por la suma de 450 mil dólares “por dañar su imagen”. El docente de cuestionada reputación fue reelegido como miembro del Consejo de la Magistratura. 

En los mensajes, la joven afirma que Kriskovich le pedía que se ponga disfraces obscenos, que quería tener relaciones sexuales "contra la pared" con ella, la invitaba a tomar whisky a su oficina, le pedía que sea su amante, entre otras expresiones. “Para la justicia paraguaya eso es galanteo. O sea puede un señor casado galantear y cortejar a su alumna”, criticó.

Los mensajes de acoso se registraron entre el 2013 y agosto del 2014, cuando harta de la presión por su poder como docente de la universidad donde estudiaba, se puso en contacto con un abogado para que se comunique con él y le ponga fin a los acosos. 

Una vez que la denuncia se convirtió en un caso sostenible, Kriskovich respondió con una denuncia en contra de la joven, señalándola como una de las estudiantes que compró notas durante el bochorno en la referida casa de estudios.

“Sus abogados no hacen otra cosa que humillarme en las audiencias”, dijo la joven y que además sus amigos y ella sufren constantes hostigamientos y amenazas por seguir con el caso. “Este señor quiere que me quede indefensa y le amedrenta a los que están conmigo”.

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