En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, recordado cada 12 de junio, Unicef Paraguay hace un llamado de atención a las autoridades, exigiendo a las mismas erradicar la práctica de las “criaditas”.
Señalan que alrededor de 47.000 (2,5% de la población total del Paraguay) menores son sometidos a largas y pesadas jornadas laborales, lejos de sus familias y hasta sin acceder a educación.
Instan a articular esfuerzos con programas sociales de lucha contra la pobreza para las familias de escasos recursos. El trabajo doméstico en hogares de terceros afecta a niñas y adolescentes se realiza lejos del control de las autoridades, exponiendo a las mismas a eventuales situaciones de maltrato, explotación y hasta abuso.
Este criadazgo se incluye en el listado de trabajo infantil peligroso y está prohibido en el Paraguay, según el decreto 4951/2005 del Poder Ejecutivo, sin embargo, es una práctica muy arraigada.
El presidente electo Horacio Cartes se comprometió a aumentar la cobertura de los programas de prevención y atención para la erradicación del trabajo infantil.
Dicha promesa forma parte de los “20 compromisos para mejorar la cantidad y la eficiencia de la inversión en la niñez y la adolescencia”, impulsados por Unicef y el Frente por la Niñez y la Adolescencia, señala un comunicado.